viernes 07 de agosto de 2026

Las cifras de la crisis laboral: el desempleo juvenil

En el sector juvenil, que va de los 15 a los 24 años, la tasa de desocupación alcanza al 23,6%. Es la tasa de desempleo más alta para cualquier grupo etario del país.

7 de agosto de 2026 - 11:45

La tasa promedio de desempleo en el país ha llegado, en el trimestre abril-junio del presente año -según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)- a un 9.4%, lo cual equivale a una cantidad cercana a los 950 mil desempleados en el país. Esa es una cifra alta, que refleja situaciones muy duras para los sectores sociales directamente afectados.

Pero ese 9.4 %, siendo un promedio nacional, oculta realidades sociales muy diferentes. Así, en el sector juvenil, que va de los 15 a los 24 años, la tasa de desocupación alcanza al 23,6%. Es la tasa de desempleo más alta para cualquier grupo etario del país. Eso significa que uno de cada cinco jóvenes se encuentra en situación de desempleo.

Hay que tener en cuenta que la desocupación o el desempleo se identifica como una situación en la cual una persona busca activamente trabajo y no lo encuentra. Si no busca trabajo activamente no es desempleado. Los jóvenes que están estudiando, o que no estudian ni trabajan, pero que no buscan activamente trabajo, tampoco se consideran estadísticamente como desempleados. Forman parte de la población en edad de trabajar, pero no de la fuerza de trabajo.

La población juvenil en edad de trabajar alcanza a dos millones 538 mil personas, pero la fuerza de trabajo –que es parte de la población en edad de trabajar- la componen solo 718 mil jóvenes. De esta última cifra, los desocupados suman 160 mil jóvenes, es decir, el 23.6%. Los ocupados son el resto, es decir, 549 mil jóvenes.

Entre los ocupados se encuentran todos aquellos que han trabajado más de una hora a la semana, en el trabajo que sea, informal o formal. También están los titulados universitarios que no encuentran trabajo en aquello para lo cual estudiaron y que tienen que aceptar finalmente trabajos para los cuales se requiere solo educación media.

Están fuera de la fuerza de trabajo un millón 819 mil jóvenes, pero entre ellos se ubican 204 mil que se califican estadísticamente como “inactivos potencialmente activos” que son los que no están buscando activamente trabajo, pero manifiestan que trabajarían si las condiciones económicas así lo permitiesen. Pueden haber buscado trabajo en momentos anteriores, pero se aburrieron o se desilusionaron de hacerlo al no encontrar en el mercado posibilidades de conseguir trabajo.

Se da, por lo tanto, la curiosa situación de que los desocupados, es decir, lo que buscan activamente trabajo –168 mil jóvenes- son menos que los potencialmente activos, pero que no se encuentran buscando trabajo, que son 204 mil personas entre los 15 y los 24 años.

Entre los 169 mil jóvenes en situación de desocupación se encuentran aquellos que terminaron su educación media, pero no pudieron seguir adelante con estudios universitarios y decidieron buscar trabajo, pero todavía no lo han encontrado. Pero además se encuentran aquellos jóvenes que han logrado titularse en la educación universitaria, pero que tienen altas dificultades para encontrar trabajo.

Estudios del Ministerio de Educación señalan que hay entre un 15% y un 30% de titulados que no encuentran trabajo en el primer año después de su titulación. Esa cifra varía, indudablemente de acuerdo a las diferentes carreras. Medicina, odontología, enfermería y las diferentes ingenierías encuentran trabajo en el primer año después de la titulación, entre el 85% y el 90% de los titulados. Pero en carreras tales como artes, humanidades, pedagogías o ciencias sociales, solo el 70% o el 75% de los titulados encuentra trabajo en el primer año después de su titulación.

Obviamente los primeros que encuentran trabajo son aquellas carreras que son más caras, toman más años de estudio y requieren, por lo tanto, de grupos familiares de más altos ingresos. Las carreras que son más baratas y toman menos años de estudio, casi obligantes para los sectores de menores ingresos, tienen posteriormente más dificultades para encontrar trabajo.

En síntesis, el desempleo juvenil, en sus diferentes aristas, pone de relieve una situación que maltrata y frustra a la juventud, que reduce la relación entre educación y prosperidad económica y que fortalece la idea de que el trabajo y los ingresos correspondientes se consiguen más y mejor por la vía de las redes familiares, sociales y políticas que por la vía del estudio puro y simple.

Notas Relacionadas
Lo más leído
Imagen referencial sobre la Policía de Investigaciones (PDI) - Agencia Uno

Las más leídas

Últimas noticias