Nueva Constitución y democratización de la justicia
La nueva Constitución debe dar origen a normas legales que no sacralicen la propiedad como derecho cuasi divino. En materia penal, debe inspirar la generación de normas que no apliquen el derecho penal del enemigo y que no llene las cárceles de presos sociales. Debe también permitir la creación de una legislación laboral que defienda a las trabajadoras, remuneradas o no. Y, desde luego, en materia procesal debe generar instrumentos procedimentales que no hagan de la burocracia un nuevo instrumento de injusticia. Que no hagan de los procesos penales escenificaciones del poder.