Chile no es un país para viejos
Los ciudadanos y ciudadanas mayores de 75 años de edad cumplimos ya cerca de cinco meses de reclusión domiciliaria total, tratándonos como si fuésemos un peligro para la sociedad. "Nuestros adultos mayores", se señala en cada intervención de las autoridades al referirse a nosotros. Rechazamos que nos conviertan en su propiedad y que decidan por nosotros.
Por
María Inés Taulis y otr@s