¿Mejor pedir perdón que pedir permiso?
Hoy nos culpan de ser egoístas, pero no escatimaron energía y recursos, durante años, en desarrollar campañas y enarbolar relatos donde lo importante era el rascarse con sus propias uñas y sólo ser solidario si el show de turno lo ameritaba. Nos criaron individualistas, competitivos, ventajeros. Nos extrañamos de ver que muchos y muchas salieron fuera de Santiago para el feriado en curso, pero no nos ponemos a pensar desde cuándo (décadas) que se ha instaurado como algo positivo que, si puedes pasar por alto una norma, no la discutas ni argumentes, pásala por alto, total todos lo hacen y nadie alega, o alega un rato y luego se aburre.
Por
Jaime Coloma