Una Constitución desmilitarizada
La labor de la actual Convención Constituyente, en un proceso de reparación al trauma militar que sufre Chile, debe pasar por desinstalar la presencia militar de todos sus privilegios y excepciones. Es necesario encarar un proceso destituyente del poder y lobby militar y eso debe aparecer con claridad en el texto constitucional: ideas fuerza, legitimidades militaristas como los conceptos de defensa, seguridad e interés nacional deben ser borrados en tanto son incompatibles con los derechos humanos, las buenas relaciones internacionales y, sobre todo, con una democracia realmente igualitaria, sin excepciones.
Por
Pelao Carvallo