Tiempo de soñar
Baradit hacía una comparación de ese bloque desfalleciente –el de la derecha y la centroizquierda tradicional– con los dinosaurios tras la caída del meteorito. Grandes organismos cuya biomasa excesiva y lentitud de reacción los condenó a ser borrados de la faz de la tierra, para dar paso a la infinita diversidad de los mamíferos y otros ejemplares pequeños, de sangre caliente, que al cabo del tiempo coparían el planeta. Una imagen evocadora de viejos textos muy inspirados, como "Lo pequeño es hermoso", el clásico de Ernst Schumacher.
Por
Jaime Collyer