Nuestra alegría
Por fin se propone un ideario cultural que desanda las tragedias del colonialismo. Es la aspiración del buen vivir, ocasionando resistencias de la élite. Esa élite, haciéndose la lesa, ha persistido de muchos modos hasta nuestros días. No deja de hablar del acontecer infausto, de la gravedad de los hechos, del dolor de la historia. Ajena a la alegría, que nace de un ideal que inspira y aspira a la extensa fraternidad humana.
Por
Maximiliano Salinas