Comunidades indígenas han denunciado un problema estructural por el volcamiento de camiones y derrame de sustancias tóxicas como petróleo o aceite en salares, zonas naturales y cursos de agua en el norte del país, en rutas que cruzan de Chile a Bolivia.
Ahora están logrando pasar de la denuncia a la acción para frenar el daño en los ecosistemas de los que dependen sus modos de vida. El pasado junio, la comunidad Quechua de Ollagüe presentó ante autoridades locales un protocolo de circulación de camiones en salares junto a la Alianza de Humedales Andinos.
Fiscalizan camiones para evitar volcamientos con sustancias tóxicas en salares.
Foto: Comunidad Quechua de Ollagüe.
Tras esta presentación se abrió un diálogo con alcaldes, seremis y representantes del Gobierno Regional de Arica para tomar acciones concretas que frenen este daño. Durante esta semana se realizó la primera jornada de fiscalización de camiones en el paso fronterizo de Ollagüe, en que participaron integrantes de la comunidad, Carabineros, la delegación Presidencial, personal militar y fiscalizadores del Ministerio de Transporte.
Según comentan desde la comunidad se fiscalizaron 100 camiones, de los cuales tan solo seis pudieron seguir circulando ya que el resto no cumplían con requisitos mínimos de seguridad para evitar accidentes y derrames de cargas peligrosas. El hecho demuestra la necesidad de fiscalizaciones, que se seguirán realizando de forma aleatoria.
Salares y derrames
A pesar de que el protocolo está orientado a los salares donde habitan las comunidades quechua de Ollague, la aspiración de los dirigentes es que en un futuro cercano el protocolo sirva para otras zonas afectadas por la misma situación.
Es el caso de comunidades indígenas y vecinos de la ruta 11 CH que cruza Arica hacia Bolivia, y donde han ocurrido múltiples derrames y volcamientos, no solo afectando salares y lagunas altoandinas sino también iglesias o sistemas de agua potable rural.