Tras las Fiestas Patrias, caracterizadas por el disfrute de asados, empanadas, dulces tradicionales y consumo de alcohol, es habitual que la inquietud por el aumento de peso se apodere de la población. Sin embargo, los intentos desesperados por contrarrestar los consumos efectivos no son el camino para mantener el bienestar.
Frente a este escenario, la nutricionista de Kinegun, Tanya Hernández, explica cuáles deben ser las prioridades para recobrar gradualmente el ritmo diario del organismo.
Cinco recomendaciones para retomar el bienestar post 18
Para encarar esta transición de manera consciente, la especialista sostiene que el peso corporal es solo un indicador superficial y propone focalizarse en pilares integrales de salud:
Priorizar los nutrientes por sobre el conteo calórico: En lugar de etiquetar la comida bajo la premisa de cuánto aporta al aumento de peso, se sugiere reincorporar un menú diverso que contemple frutas, verduras, fuentes proteicas, fibra, carbohidratos e hidratos grasos saludables dentro de un esquema balanceado.
Reorganizar la rutina sin castigos: Prescindir de comidas o recortar drásticamente los platos no constituye una solución efectiva. Lo adecuado es reestablecer paso a paso los horarios regulares y el plato cotidiano.
Reactivar la actividad física de forma paulatina: Evite la urgencia de gastar energía de forma desmedida en pocas sesiones. Retomar caminatas, volver al entrenamiento habitual o sumar movimiento diario ayuda a activarse sin asociar el ejercicio al castigo. Dispositivos de recuperación muscular como pistolas de masaje o Kineck Go pueden ser aliados para prevenir molestias que desmotiven el proceso.
Restablecer la hidratación: Recuperar la ingesta regular de agua a lo largo del día cobra un rol central tras jornadas donde se alteraron las rutinas de consumo de líquidos.
Garantizar el descanso nocturno: Un sueño reparador forma parte indispensable del bienestar. Ajustar las horas para dormir y mitigar las distracciones o pantallas antes de acostarse favorece la adaptación tras los festejos.
“Una alimentación saludable no se define por lo que hicimos durante tres o cuatro días, sino por los hábitos que somos capaces de mantener en el tiempo. Después de Fiestas Patrias, más que preguntarnos cuánto subimos, podemos preguntarnos cómo estamos comiendo, durmiendo, hidratándonos y moviéndonos”, agrega la nutricionista.