Islandia mató dos ballenas fin en las primeras horas del domingo, apenas dos días después de que sus embarcaciones balleneras retomaran la caza comercial el viernes tras una pausa de dos años. Así lo informaron la radiotelevisión pública islandesa RUV y organizaciones de derechos animales.
La ballena fin es el segundo animal más grande del planeta después de la ballena azul. El reinicio de la temporada de caza 2026 marca el primer registro de capturas desde 2023, cuando Islandia canceló la actividad por dos años consecutivos debido a problemas económicos que redujeron la demanda y tornaron al sector poco rentable.
El reinicio de la temporada no estuvo exento de rechazo. Antes de que las embarcaciones zarparan el viernes desde el puerto de Reikiavik, un manifestante trepó a uno de los mástiles en señal de protesta. La policía lo escoltó fuera del lugar.
Desde la fundación del capitán y activista contra la caza de ballenas, Paul Watson, difundieron videos que muestran a los barcos balleneros arrastrando los cuerpos de las dos primeras ballenas fin que cazaron, llamando a rechazar la actividad.
Caza de ballenas
Islandia, Noruega y Japón, son los tres países que aún permiten abiertamente la caza comercial de ballenas, pese a la condena internacional. La Comisión Ballenera Internacional (CBI) prohibió la matanza comercial de cetáceos en 1986 ante la alarmante reducción de las poblaciones.
El propio gobierno islandés tiene previsto presentar un proyecto de ley este año para prohibir la actividad. En ese marco, el Instituto de Investigación Marina y de Agua Dulce de Islandia recomendó para la temporada 2026 una cuota máxima de 150 ballenas fin, lo que representa una reducción del 28% respecto de la cuota anual recomendada para el período 2018–2025. Para la caza de ballenas minke, la cuota fue fijada en 168 animales, un 23% menos que en el período anterior.