Entre Concepción, Penco y Talcahuano hay una gran extensión verde que es el humedal Rocuant Andalién, en la desembocadura del río Andalién. Se trata de uno de los humedales más grandes del país, y ha estado en el centro de la polémica tras dichos del presidente José Antonio Kast, que lo calificó como “1500 hectáreas” que nadie usa, y que deberían disminuirse para construir infraestructura vial.
Los dichos generaron una rápida reacción de especialistas que destacan el valor que tiene el humedal para las personas de la región de Biobío de cara a eventos como inundaciones, marejadas y tsunamis.
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Humedal y tsunami
Para muchos, el valor de este ecosistema para las personas quedó de manifiesto tras el terremoto de 2010, donde videos y simulaciones muestran cómo gran parte de la inundación en la zona entre Concepción y Talcahuano quedó contenida en la superficie del humedal.
Según las simulaciones, en esa zona se inundaron no 1500 sino 2700 hectáreas, que podrían haber sido muchas más si el humedal estuviese rellenado, limitando su capacidad de retener y absorber agua.
Además, cualquier construcción o infraestructura que se emplace en ese lugar está en una zona de riesgo de inundación, tanto por la crecida del río Andalién como por marejadas y tsunamis desde la zona costera, por lo que deberían venir aparejadas de costosa infraestructura para evitar daños. Diversos estudios muestran el grado de riesgo de inundación de la bahía de Concepción, donde está el humedal.
Según la convención Ramsar, el tratado internacional para proteger los humedales, cada kilómetro adicional de humedal costero puede reducir la altura de una marea de tempestad hasta en 50 centímetros, mitigando el impacto de la inundación.
Infraestructura en Rocuant Andalién
Desde el Movimiento por la Defensa del Humedal Rocuant Andalién publicaron una declaración rechazando los dichos de Kast. “Es una falta de respeto a los afectados por el 27F referirse de esta manera a uno de los principales mitigadores del tsunami ocurrido tras el terremoto del 2010, además de ser el gran mitigador de inundaciones en inviernos como el actual, con un fenómeno de El Niño sin precedentes”, se lee en la declaración.
En la declaración llaman a buscar alternativas seguras para la infraestructura. “Llamamos a buscar soluciones mediante planificación territorial, ciencia, ingeniería, innovación y evaluación ambiental. Porque los humedales son infraestructura clave para el desarrollo y gestión de nuestras ciudades, además de ser herramientas para la adaptación climática”, concluyen.