Durante el evento de desierto florido en 2025, biólogos descubrieron una flor distinta a todas las otras que conocían en la zona. Luego de estudiarla, determinaron que se trata de una planta nativa nueva para la ciencia.
La flor se llama Oziroe Imbricata y se suma a las otras cinco especies de su género, muchas de ellas conocidas comunmente como “Lágrimas de la virgen”. El nombre de esta nueva flor hace alusión a la disposición superpuesta o imbricada de sus filamentos florales.
El estudio donde se describe la nueva especie determinó su distribución conocida entre Totoral y el río Huasco, en la costa de la región de Atacama, donde crece entre matorrales abiertos de zonas áridas, influenciados por la camanchaca.
Desierto florido y biodiversidad
Por su distribución limitada y amenazas como la minería, el pastoreo y los proyectos de energía solar, los investigadores Arón Cádiz y Jean Francois Casale sugieren clasificar la especie como en estado vulnerable de conservación.
El hallazgo demuestra la biodiversidad aún inexplorada del desierto florido, un espectáculo natural único en el mundo donde las flores permanecen latentes como bulbos, semillas o rizomas bajo el suelo y pueden sobrevivir por años hasta que la cantidad adecuada de lluvias en invierno les permite florecer.