Desde hace más de 50 años que Natura trabaja con un enfoque de sostenibilidad, incluso antes de que el término formara parte del debate corporativo. No obstante, la empresa brasileña de cosméticos el año pasado tomó la decisión de que ese modelo ya no era suficiente. Producto de esto, fue el relanzamiento de su Visión 2050, que establece una meta concreta: ser una compañía 100% regenerativa para esa fecha.
"La sostenibilidad, ¿qué significa? Conservar los recursos como están para las próximas generaciones. Y hoy lo que vemos es que lo que está hoy ya no es suficiente para las generaciones futuras", explicó Paola Nimo, Gerenta de Sustentabilidad de Natura Argentina y Chile, en entrevista con El Desconcierto.
La ejecutiva distingue entre sostenibilidad y regeneración: mientras la primera busca mantener, la segunda apunta a devolver vida al capital natural, social y humano.
Para medir ese objetivo, Natura utiliza un modelo propio de impacto integrado de ganancias que cuantifica en términos monetarios cuatro dimensiones: humano, social, natural y económico. Según los datos de 2024, por cada real que ingresa a la compañía, se devuelven 2,5 reales en valor a la naturaleza y a la sociedad.
Apuesta basada en la ecología
Uno de los ejemplos más recientes es el exfoliante en polvo de Açaí, hecho a partir del icónico fruto para la línea Ecos, que reformula el concepto tradicional del exfoliante cosmético.
Al eliminar el agua de su composición —que representa cerca del 90% de los cosméticos convencionales—, el producto reduce hasta 20 veces las emisiones de carbono y hasta 17 veces la generación de residuos, gracias a que pesa menos, ocupa menor espacio, por lo que necesita una cantidad inferior de embalaje para su transporte.
En ese contexto opera Biome, una línea libre de plástico con más del 90% de ingredientes de origen vegetal, cuya jabonera se produce a partir de bio metano y es compostable.
Detrás de estos productos también existe un componente de regeneración territorial: la materia prima proviene de un sistema agroforestal (SAF Dendé) que lleva más de 14 años convirtiendo monocultivos de palma erosionados en tierras cultivadas sin químicos, combinando azaí, cacao y otras especies para diversificar los ingresos de comunidades amazónicas.
Proyecto para la sostenibilidad
Chile ocupa un lugar estratégico en la estrategia de la compañía. Nimo señaló que el 82% de los chilenos estaría dispuesto a cambiar de marca si encuentra una mejor alternativa en términos de sostenibilidad, y que el 81% prefiere productos reutilizables, cifras que posicionan al país como un mercado propicio para innovaciones de consumo.
En ese marco, Natura está desarrollando un piloto de máquina fraccionadora que permite a los consumidores recargar sus productos en los envases originales. El proceso está siendo validado junto a la Universidad Católica y bajo la supervisión del Instituto de Salud Pública, en el marco del reglamento del Sistema Nacional de Control de Cosméticos.
"Estamos trabajando con otros para asegurar la inocuidad, la trazabilidad y la estabilidad del producto", precisó Nimo, quien subrayó que se trata aún de un mínimo producto viable en fase de testeo, sin métricas definitivas disponibles.