La reducción de gases de efecto invernadero (GEI) se concentra en un grupo acotado de multinacionales, principalmente de los sectores tecnológico, retail, financiero e industrial. Estas compañías han modificado su matriz energética y su cadena de suministro para bajar su huella de carbono en volumen absoluto, según sus propios reportes de sostenibilidad.
Las multinacionales que más han reducido sus emisiones
Apple es una de las compañías con mayor avance. Según su Informe de Progreso Medioambiental 2025, la empresa ha reducido en más de un 60% sus emisiones globales de gases de efecto invernadero respecto a su línea base de 2015. El hito se enmarca en su plan Apple 2030, que busca la neutralidad de carbono en toda su cadena de valor.
Microsoft, en tanto, ha desacoplado su crecimiento económico de sus emisiones operativas. La compañía ha recurrido a la compra masiva de energía limpia mediante contratos de largo plazo y aplica un impuesto interno al carbono entre sus divisiones de negocio, lo que le ha permitido reducir sus emisiones directas (Alcance 1) e indirectas por energía (Alcance 2).
A ellas se suma IKEA, a través de su matriz Ingka Group, que logró bajar sus emisiones globales en más de un 30% respecto a 2016, pese a haber aumentado sus ventas en el mismo periodo.
El cambio a transporte eléctrico de última milla y la generación propia de energía renovable explican buena parte de ese resultado. Alphabet, matriz de Google, fue además la primera gran compañía en neutralizar sus emisiones históricas de energía operacional, y hoy opera con emparejamiento de energía limpia en tiempo real en varios de sus centros de datos.
En el sector energético europeo, Enel e Iberdrola han cerrado plantas de carbón de forma acelerada para reemplazarlas por capacidad eólica y solar.
¿Cómo han llegado a estos logros?
El protocolo global de emisiones divide el impacto corporativo en tres categorías. La primera es la eficiencia en Alcance 1 y 2, es decir, la sustitución de combustibles fósiles por electricidad y la firma de contratos de energía 100% renovable.
La segunda, y la de mayor peso, es la descarbonización del Alcance 3, correspondiente a la cadena de suministro: exigir a proveedores el uso de energía limpia, ya que esta categoría representa en promedio más del 75% del impacto total de una corporación.
La tercera vía es el rediseño de materiales bajo criterios de economía circular, como el uso de aluminio de baja huella de carbono y plásticos reciclados.
Empresas chilenas por la descarbonización
En Chile, la mayor reducción de GEI proviene de las generadoras eléctricas, impulsadas por el plan nacional de descarbonización. Enel Chile ha sido pionera en el retiro de sus plantas térmicas, como Bocamina II, para operar de forma casi exclusiva con energía eólica, solar e hidroeléctrica.
ENGIE Chile y AES Andes también han cerrado o reconvertido unidades a carbón en Tocopilla, Puchuncaví y Mejillones, lo que ha significado una reducción de millones de toneladas de CO2 al año.
Minería, forestal y retail
La gran minería avanza en paralelo mediante contratos de energía renovable no convencional (ERNC). Antofagasta Minerals, que opera Los Pelambres, Centinela, Antucoya y Zaldívar, logró abastecer al 100% con energía renovable sus faenas y redujo más de un 30% sus emisiones directas e indirectas. BHP, que controla Escondida y Spence, migró la totalidad de sus contratos energéticos a fuentes renovables y sustituyó el consumo de agua continental por agua desalada.
Codelco, por su parte, ha renegociado contratos de energía limpia y avanza en la electromovilidad de su flota para reducir sus emisiones directas, mientras que Anglo American y Collahuasi operan con matriz eléctrica 100% renovable acreditada.
En el sector forestal, Arauco se convirtió en la primera compañía de este rubro en el mundo en certificar su carbono neutralidad, un logro que combina la reducción de emisiones en sus procesos industriales con la captura de carbono en sus bosques. "Este es un desafío importante, pero es un desafío de la humanidad", planteó en su momento Charles Kimber, gerente corporativo de Personas y Sustentabilidad de Arauco.
En retail y consumo, Sodimac, del grupo Falabella, abastece más del 70% de sus instalaciones con energías limpias y genera autogeneración solar en techos de tiendas.
Viña Concha y Toro y Viña San Pedro Tarapacá, en tanto, han sido destacadas por la organización internacional Science Based Targets (SBTi) por la reducción sostenida de emisiones en sus procesos agrícolas e industriales. Aceros AZA, por su parte, se posiciona como referente en economía circular al producir acero reciclado con energía prácticamente limpia en su totalidad.