María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, fue desalojada de la vivienda en la que residía desde 1956, en el barrio de Retiro, Madrid. La mujer, de 87 años, salió del inmueble en camilla y fue trasladada en una ambulancia del Samur, tras la ejecución del cuarto intento de desahucio.
El procedimiento se realizó mientras cientos de personas se concentraban en las inmediaciones para intentar impedir la salida de la adulta mayor. Durante el operativo hubo presencia policial y manifestantes que expresaron su apoyo a Maricarmen.
Maricarmen vivía en la vivienda desde 1956
Maricarmen llegó al inmueble ubicado en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda cuando tenía 17 años. Se instaló allí junto a sus padres y permaneció en la vivienda durante siete décadas. El contrato de alquiler pasó primero a su madre y posteriormente a ella, en 2005.
El conflicto se intensificó después de la adquisición del inmueble por parte de Urbagestión Desarrollo e Inversión. Maricarmen pagaba cerca de 500 euros mensuales por el arriendo, mientras la empresa llegó a exigir una nueva renta de 2.650 euros mensuales. La mujer percibía una pensión cercana a los 1.300 euros.
La disputa estuvo relacionada con la continuidad del antiguo contrato de alquiler. La propiedad sostuvo que este había terminado, mientras la defensa de Maricarmen buscó que pudiera permanecer en la vivienda bajo las condiciones anteriores.
El conflicto llegó hasta el Tribunal Supremo
El litigio comenzó judicialmente en 2022. Según T13, un tribunal de primera instancia falló inicialmente a favor de Maricarmen, pero posteriormente la Audiencia Provincial dio la razón a la empresa. El caso llegó al Tribunal Supremo, que inadmitió el recurso presentado por la defensa.
Tras esa resolución comenzaron los intentos para ejecutar el desahucio. Los tres primeros fueron aplazados y el cuarto se concretó el 23 de septiembre.
Cientos de personas intentaron impedir el desalojo
Durante la noche previa al procedimiento, personas vinculadas al Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid y vecinos permanecieron en las inmediaciones del edificio para intentar evitar el desahucio. La convocatoria reunió a cientos de personas.
Los manifestantes bloquearon los accesos al edificio mientras la comisión judicial se disponía a ejecutar el lanzamiento. La intervención policial terminó permitiendo el ingreso y la salida de Maricarmen.
La mujer abandonó la vivienda cerca de las 13:00 horas en una camilla y fue trasladada en una ambulancia del Samur. EFE informó que salió acompañada por personal sanitario y que las personas ubicadas tras el cordón policial gritaron consignas en su apoyo. Posteriormente fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón.
El caso provocó movilizaciones y reacciones políticas
La salida de Maricarmen estuvo acompañada por consignas como “Maricarmen, no estás sola”, mientras organizaciones y vecinos cuestionaban el procedimiento. El caso recibió además la atención de figuras públicas y autoridades.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó el caso como “una tragedia social que no podemos aceptar” y sostuvo que las administraciones competentes en materia de protección social y vivienda son los ayuntamientos y las comunidades autónomas. Sus declaraciones fueron realizadas en Nueva York.
El desalojo también fue objeto de cuestionamientos desde la Asamblea General de la ONU. El diario El País informó que el relator Koldo Casla criticó que el procedimiento se ejecutara pese a medidas cautelares y reclamó una alternativa habitacional para Maricarmen.
Tras abandonar la vivienda, Maricarmen quedó fuera del departamento donde había vivido durante 71 años. Se trasladaría temporalmente con familiares, después de rechazar una plaza de emergencia gratuita en una residencia ofrecida por el Ayuntamiento de Madrid.