martes 22 de septiembre de 2026
Poca arena

La geógrafa que explica cómo recuperar playa Socos en Tongoy, Coquimbo: "Ir con maquinaria haría más daño"

La geógrafa Idania Briceño, líder del proyecto Moncosta, explica qué provocó la casi desaparición de playa Socos en Tongoy, Coquimbo, y por qué la arena es clave para enfrentar la erosión costera, el cambio climático y sostener el turismo.

22 de septiembre de 2026 - 14:00

Las intensas lluvias de julio en la Región de Coquimbo provocaron la desaparición casi total de playa Socos, en Tongoy, un balneario muy visitado. El fenómeno dejó al descubierto un problema de fondo: la falta de arena suficiente para sostener un ecosistema costero saludable, resiliente y en equilibrio, según explicó Idania Briceño, académica del Centro Hémera de la Universidad Mayor.

El temporal no solo movió sedimentos desde la cuenca, sino que también arrastró basura y restos vegetales hasta el borde costero.

¿Por qué no se puede intervenir la playa con maquinaria?

La recuperación artificial de la arena se ha visto dificultada por la presencia de un humedal en el sector, una formación que se conecta periódicamente con el mar, sobre todo durante el invierno, y que cuenta con una categoría de protección que restringe el ingreso de maquinaria pesada. "La situación es compleja porque ir a limpiar la playa con maquinaria yo creo que haría más daño que esperar un poco a la recuperación", sostuvo Briceño.

La situación es compleja porque ir a limpiar la playa con maquinaria yo creo que haría más daño que esperar un poco a la recuperación La situación es compleja porque ir a limpiar la playa con maquinaria yo creo que haría más daño que esperar un poco a la recuperación

La académica explicó que existe una alta conectividad entre los sistemas fluviales y costeros durante eventos extremos, un fenómeno que no es exclusivo de Socos, aunque en este caso se hace más visible por la relevancia turística del lugar. Por lo mismo, recomendó adelantar la limpieza de quebradas antes de la temporada de lluvias y reforzar campañas de conservación durante el verano.

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Ventajas de mantener suficiente arena en las playas

Para Briceño, la presencia de dunas y humedales sanos es determinante para la rápida recuperación de una playa tras eventos extremos. Estos ambientes actúan como amortiguadores naturales que absorben la energía del oleaje y las lluvias intensas, una función clave frente al avance del cambio climático.

La intervención de estos espacios —ya sea con vegetación que fija las dunas o con la construcción de viviendas e infraestructura— rigidiza el sistema y reduce su capacidad de respuesta. En el caso de Socos, la especialista destacó que el sector aún conserva un campo dunar activo capaz de alimentar la playa de forma natural, aunque el proceso será gradual. "Obviamente, no con la rapidez que a lo mejor la gente quiere, pero sí, naturalmente se puede recuperar", afirmó.

Obviamente, no con la rapidez que a lo mejor la gente quiere, pero sí, naturalmente se puede recuperar Obviamente, no con la rapidez que a lo mejor la gente quiere, pero sí, naturalmente se puede recuperar

Mantener una cantidad adecuada de arena, agregó, también sostiene la economía local ligada al turismo y preserva la biodiversidad asociada a los humedales, sistemas que en Tongoy albergan una fauna costera relevante para la zona.

El proyecto Moncosta

El proyecto Moncosta estudia el comportamiento de las playas chilenas a partir de imágenes satelitales, vuelos con drones y variables hidroclimáticas y meteorológicas. Desde 2019, la iniciativa ha permitido determinar en qué momento y lugar ocurren los procesos erosivos más intensos, además de establecer si responden a intervenciones humanas o a eventos naturales como terremotos y tsunamis.

El equipo liderado por Briceño ha analizado 66 playas de las regiones de Valparaíso, O'Higgins y Maule, con registros históricos que se remontan a 1984 y 1985, dependiendo de la disponibilidad de información. Ese trabajo ha permitido identificar las playas más críticas y modelar escenarios de cambio climático, considerando además fenómenos como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) y la oscilación decadal del Pacífico.

Cómo evitar la degradación de las playas

Briceño hizo un llamado a la ciudadanía para actuar en coherencia con la conservación de los recursos costeros: no dejar basura en la playa, evitar lanzar desechos en ríos y quebradas cercanas a zonas habitadas, y comprender que el litoral funciona como receptor de todo lo que ocurre en la cuenca. "Cuando vienen eventos extremos, no es la línea litoral solamente la que se afecta. Ella es la receptora de todo lo que está ocurriendo en la cuenca", advirtió.

La especialista insistió en que la conservación de playas, humedales y dunas no solo protege el presente, sino que garantiza que "nuestras generaciones futuras puedan disfrutarlas también".

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