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Electromovilidad

Electromovilidad: Cómo la llegada de buses eléctricos a regiones ha generado menores costos y mejor servicio

Este tipo de vehículos reducen costos, mejora el servicio y eleva la preferencia de usuarios en ciudades fuera de Santiago gracias a la electromovilidad.

Por Cristian Neira 2 de mayo de 2026 - 07:00

La llegada de la electromovilidad con los buses eléctricos en regiones comienza a consolidarse como un punto de inflexión en el transporte público, pues en ciudades como Rancagua, Antofagasta y Arica, operadores destacan beneficios concretos tanto en eficiencia operativa como en percepción de los usuarios, marcando un avance significativo en la modernización del sistema.

De acuerdo con datos del sector, la incorporación de flotas eléctricas ha permitido reducir de forma importante los costos operacionales. Entre los principales factores se encuentran menores gastos en mantención, al eliminar procesos como cambios de aceite o filtros, y un consumo energético más eficiente.

En esa línea, operadores reportan disminuciones de hasta un 40% en costos operativos, junto con una menor tasa de fallas, lo que mejora la continuidad del servicio y facilita la planificación diaria. Esta eficiencia no solo impacta en la rentabilidad, sino que también contribuye a una operación más sustentable y con menor huella ambiental.

Beneficios medioambientales y mejor experiencia de viaje

Uno de los principales aportes de los buses eléctricos es la reducción de emisiones contaminantes y de ruido, aspectos clave en ciudades que buscan avanzar hacia un transporte más limpio.

La electromovilidad permite disminuir significativamente la contaminación atmosférica local, mejorando la calidad del aire y aportando a la lucha contra el cambio climático.

A esto se suma una experiencia de viaje más confortable. Usuarios destacan la comodidad, el funcionamiento silencioso y la incorporación de tecnología a bordo, como aire acondicionado y puertos USB. Esta mejora en el estándar del servicio ha tenido un efecto directo en la demanda.

De acuerdo a Matías del Fierro, operador en la ciudad de Arica, “hemos experimentado una baja cercana al 40% en los costos operacionales, ya que no se requieren mantenciones como cambios de aceite o filtros”.

En varias ciudades, operadores aseguran que los pasajeros muestran una clara preferencia por los buses eléctricos, llegando incluso a esperarlos por sobre otras alternativas.

“Los principales cambios fueron la aceptación de los usuarios, lo cual es nuestro principal objetivo. Hemos recibido muy buenos comentarios por la comodidad y la poca emisión de ruidos de estos vehículos” (Alberto Rodríguez de la línea 107 en Antofagasta) “Los principales cambios fueron la aceptación de los usuarios, lo cual es nuestro principal objetivo. Hemos recibido muy buenos comentarios por la comodidad y la poca emisión de ruidos de estos vehículos” (Alberto Rodríguez de la línea 107 en Antofagasta)

Bus-Electrico-Foto

Más pasajeros y cambio de paradigma en regiones

El impacto positivo también se refleja en el aumento de usuarios. La modernización de las flotas elevó la percepción del transporte público, incentivando su uso y contribuyendo a un cambio cultural en la movilidad urbana.

Actualmente, el avance de la electromovilidad en regiones es concreto: Antofagasta cuenta con 40 buses eléctricos en operación, mientras que Arica tiene 12 y Rancagua 43 unidades, aparte de los ya conocidos en Copiapó y otras ciudades. Estas cifras evidencian un proceso de expansión que ya no se limita a la Región Metropolitana.

Si bien la implementación aún está en desarrollo, el balance es ampliamente positivo. La combinación de menores costos, beneficios medioambientales y una mejor experiencia para los pasajeros posiciona a los buses eléctricos como un eje clave en el futuro del transporte público en Chile.

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