El aceite de cocina usado podría transformarse en una pieza clave para avanzar en la descarbonización de la aviación en Chile. Sin embargo, el país aún desaprovecha la mayor parte de este residuo: apenas entre el 9% y el 12% del aceite utilizado logra ingresar a sistemas formales de recolección y reciclaje, mientras el resto termina contaminando redes de alcantarillado, cursos de agua o rellenos sanitarios.
La advertencia proviene de un estudio impulsado por la Agencia de Sostenibilidad Energética, en el marco del programa Vuelo Limpio, cuyos resultados muestran que el aceite usado representa una materia prima con alto potencial para producir combustible sostenible para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés) durante la transición hacia tecnologías basadas en hidrógeno verde. Según los investigadores, aprovechar este recurso permitiría reducir emisiones y fortalecer la seguridad energética del país.
El enorme potencial del aceite usado para producir combustible sostenible
El estudio estima que Chile genera cerca de 128 mil toneladas de aceite de cocina usado cada año, pero solo una fracción se recupera mediante canales formales. Esa baja tasa de reciclaje limita el desarrollo de una industria capaz de producir combustibles renovables para sectores difíciles de electrificar, como la aviación.
Los especialistas explican que el aceite usado constituye una materia prima de transición para fabricar SAF utilizando tecnologías que ya existen a nivel comercial, entre ellas el coprocesamiento en refinerías y la tecnología HEFA (Hydroprocessed Esters and Fatty Acids), basada en el hidroprocesamiento de aceites y grasas residuales. Mientras tanto, el país podría avanzar en paralelo hacia combustibles sintéticos elaborados con hidrógeno verde.
Recuperar el 75% del aceite permitiría producir millones de litros
Uno de los escenarios evaluados plantea que, si Chile lograra recuperar el 75% del aceite de cocina usado hacia 2035, sería posible producir 99 millones de litros de combustible sostenible para aviación al año.
Ese volumen alcanzaría para transportar aproximadamente 2,5 millones de pasajeros anuales mediante combustibles renovables, contribuyendo a disminuir la dependencia de derivados fósiles y las emisiones del transporte aéreo.
Beneficios ambientales más allá de la aviación
Además del potencial energético, reciclar el aceite de cocina usado evita impactos ambientales significativos. Cuando este residuo se vierte por el desagüe puede obstruir alcantarillados, aumentar los costos del tratamiento de aguas servidas y contaminar ríos, lagos y suelos.
Los investigadores sostienen que fortalecer la recolección domiciliaria y comercial permitiría transformar un residuo altamente contaminante en un insumo estratégico para la transición energética del país, generando beneficios tanto ambientales como económicos.
Un desafío para la economía circular en Chile
El informe concluye que aumentar la recuperación del aceite usado exige mejorar la infraestructura de recolección, ampliar los incentivos para su reciclaje y fortalecer la participación ciudadana.
Los autores sostienen que este residuo ofrece una oportunidad concreta para avanzar en la economía circular, reducir emisiones del transporte aéreo y desarrollar una nueva cadena de valor asociada a los combustibles sostenibles para la aviación, mientras el país continúa desarrollando soluciones de largo plazo basadas en hidrógeno verde.