La agrivoltaica busca compatibilizar en una misma superficie la producción agrícola y la generación de electricidad renovable. En esa línea avanza TECSOL-FRUT, un proyecto que desarrollará y validará sistemas fotovoltaicos orientables aplicados a cultivos frutales en dos explotaciones agrícolas de distintas comunidades autónomas de España.
La iniciativa cuenta con la participación del centro tecnológico Eurecat, junto con TROPS, Fruits de Ponent y Powerfultree, y es coordinada por el Clúster de l'Energia Eficient de Catalunya (CEEC). El proyecto recibió financiamiento de la Unión Europea y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
TECSOL-FRUT apuesta por paneles solares orientables
El proyecto TECSOL-FRUT, cuyo nombre corresponde a Tecnología Solar para Frutales, tiene como objetivo diseñar, implementar y validar un sistema agrivoltaico basado en estructuras fotovoltaicas rígidas y orientables, capaces de modificar el ángulo de inclinación de los paneles solares.
Según la información publicada por el CEEC, la tecnología será instalada en dos explotaciones agrícolas ubicadas en diferentes comunidades autónomas, con el propósito de evaluar su comportamiento bajo distintos escenarios climáticos y agronómicos. La plataforma permitirá estudiar de manera conjunta la producción agrícola y energética.
La documentación oficial del proyecto establece que los sistemas serán evaluados durante un ciclo completo de cultivo, considerando variables relacionadas con la calidad y productividad de la fruta, además de aspectos vinculados con la eficiencia y sostenibilidad de las explotaciones.
Inteligencia artificial y gemelo digital
Uno de los componentes centrales de TECSOL-FRUT será una infraestructura digital destinada a analizar el comportamiento de los sistemas agrivoltaicos. Para ello se utilizarán modelos mecánicos, determinísticos y matemáticos que permitirán realizar simulaciones bajo diferentes condiciones ambientales, entre ellas temperatura, humedad y radiación solar.
El proyecto también contempla incorporar sensores en terreno, imágenes satelitales y predicciones meteorológicas. Estos datos alimentarán modelos de inteligencia artificial destinados a optimizar el riego, anticipar la evolución fenológica de los cultivos, estimar el rendimiento y monitorizar su estado sanitario.
Toda esta información será integrada en un gemelo digital, herramienta que permitirá representar y analizar el comportamiento del cultivo y del sistema de generación eléctrica. La plataforma será calibrada posteriormente con datos obtenidos directamente en los pilotos, con el objetivo de generar modelos predictivos que puedan utilizarse en otras explotaciones.
La iniciativa se enmarca así en la búsqueda de soluciones que permitan avanzar simultáneamente en la adaptación de los cultivos, el uso eficiente de los recursos y la generación de energía renovable, sin presentar todavía resultados experimentales definitivos, debido a que TECSOL-FRUT se encuentra en fase de ejecución.