Un tripulante de una embarcación decidió autodespedirse tras detectar que su empleadora mantenía numerosos meses sin pagar sus cotizaciones de AFP, salud y seguro de cesantía. El Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción consideró que este incumplimiento era grave y condenó a Comercializadora Simón Seafood Limitada a pagarle indemnizaciones y otras prestaciones laborales.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el trabajador había sido contratado en mayo de 2023 para desempeñarse como tripulante-pescador en la nave “PAM WALRUS”.
Su vínculo laboral era indefinido y, según estableció el tribunal, al momento de terminar la relación recibía una remuneración mensual de $1.142.155.
Al revisar su situación previsional, detectó extensos periodos impagos. En su carta detalló deudas de AFP Capital correspondientes a 14 meses entre febrero de 2024 y marzo de 2025, además de periodos adeudados en Fonasa y el Seguro de Cesantía.
Ante esta situación, el 9 de abril de 2025 envió una carta a la empresa comunicando su autodespido por incumplimiento grave de las obligaciones del contrato. También remitió el aviso a la Inspección del Trabajo.
¿Qué decidió el Juzgado de Letras del Trabajo?
La empresa no contestó la demanda ni compareció al juicio. El juez titular del Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción, Eliecer Alfonso Cayul Gallegos, estableció que correspondía al empleador demostrar que había pagado íntegramente las cotizaciones, lo que no ocurrió.
Al evaluar la gravedad, el magistrado sostuvo que el no pago de cotizaciones implica que el empleador “se apropia de dineros que son de propiedad del trabajador”, afectando además “la futura jubilación del trabajador o su debida atención” de salud.
Por ello, el tribunal declaró justificado el autodespido y condenó a la empresa a pagar $1.142.155 por indemnización sustitutiva del aviso previo, $2.284.310 por años de servicio, $1.142.155 por el recargo legal del 50% y $1.377.439 por feriado legal y proporcional.
Las prestaciones suman $5.946.059, sin considerar los reajustes e intereses legales que también ordenó aplicar el fallo. Además, la empresa deberá pagar $1 millón en costas personales por haber sido totalmente vencida.