El proyecto de Sala Cuna Universal, actualmente en discusión en el Senado, enfrenta cuestionamientos desde el mundo académico y de la educación parvularia, pues más de 200 especialistas, entre académicos, directivos universitarios, educadoras, investigadores y profesionales ligados a la primera infancia suscribieron el manifiesto "Sala cuna con pedagogía: ejerciendo derechos desde el primer día", donde respaldan la ampliación del acceso al beneficio, pero advierten que la iniciativa requiere modificaciones sustanciales para garantizar los derechos de niños y niñas.
El documento sostiene que la discusión legislativa ha concentrado el debate en aspectos laborales y financieros, relegando el carácter educativo de la sala cuna. Sus autores plantean que este nivel constituye la primera etapa de la educación formal en Chile y que cualquier reforma debe asegurar estándares de calidad, seguridad, fiscalización y una sólida orientación pedagógica, sin reducir estos espacios únicamente al cuidado infantil.
"Un bebé no so lo “se alimenta y se deja”: se escucha, acompaña y educa".
Académicos respaldan la universalidad, pero exigen fortalecer la calidad educativa
Los firmantes aclaran que no se oponen a ampliar el derecho a sala cuna para trabajadoras, trabajadores e independientes. Por el contrario, valoran el avance hacia una mayor corresponsabilidad y el término de la histórica discriminación derivada del artículo 203 del Código del Trabajo.
Sin embargo, advierten que el diseño actual modifica profundamente el sistema de financiamiento, los proveedores, los mecanismos de registro y los estándares exigidos a los establecimientos, aspectos que, a su juicio, requieren una revisión más profunda.
Entre quienes respaldan el manifiesto figuran autoridades académicas y especialistas provenientes de instituciones como la Universidad de Chile, la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, la Universidad de Valparaíso, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Diego Portales, la Universidad Alberto Hurtado, la Universidad del Desarrollo, la Universidad de Playa Ancha, la Universidad Andrés Bello, la Universidad de Los Lagos, además de representantes de JUNJI, Fundación Integra, organizaciones vinculadas a la primera infancia y organismos especializados en educación parvularia.
"El punto de fondo es de derechos humanos: el Gobierno está tratando una política de primera infancia principalmente como una solución laboral y financiera, y con eso vuelve a invisibilizar al sujeto central de esa política: la primera infancia".
Los seis cambios que proponen al proyecto de Sala Cuna Universal
La declaración plantea seis modificaciones consideradas esenciales antes de aprobar la iniciativa.
1. Reconocimiento oficial como estándar general, o equivalencia sustantiva, verificable y transitoria si se acepta la Autorización de Funcionamiento.
2. Fiscalización financiada, en terreno, con seguimiento, acompañamiento técnico y consecuencias en caso de no cumplimiento de esta
3. Prohibición efectiva de copagos, complementos o diferencias de precio que produzcan segregación de facto entre guaguas cuando están iniciando sus vidas.
4. Financiamiento que no erosione otra protección social, como el Seguro de Cesantía, sin deliberación pública explícita.
5. Gradualidad definida desde las necesidades de niños y niñas, vulnerabilidad, discapacidad, ruralidad, necesidades educativas especiales, pobreza, mono parentalidad, ausencia de redes, y no solo desde el RUT laboral del adulto.
6. Reconocer expresamente que la sala cuna es educación parvularia y cuidado integral, no una guardería.
"Por eso levantamos el manifiesto “Sala cuna con pedagogía”: para exigir que la universalidad sea real en derechos, calidad, seguridad, pedagogía y fiscalización; no una universalidad con letra chica que, al subordinar la infancia a un diseño laboral y financiero, pueda terminar ampliando cobertura mediante una oferta privada financiada con recursos públicos, pero con estándares para privados más débiles que los construidos históricamente por Junji, Integra y la red pública de educación".
"La sala cuna es el primer nivel educativo de Chile"
El manifiesto sostiene que una sala cuna no puede entenderse exclusivamente como un espacio donde los bebés permanecen mientras sus familias trabajan.
Allí se desarrollan vínculos, aprendizajes, procesos de exploración y convivencia fundamentales para el desarrollo temprano, por lo que la expansión de la cobertura debe ir acompañada de estándares pedagógicos comunes, equipos suficientes, condiciones laborales adecuadas y una institucionalidad capaz de resguardar la calidad educativa.
Los especialistas añaden que el debate debe armonizar el derecho al trabajo y la igualdad de género con el interés superior de niños y niñas, recogiendo principios establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
A su juicio, ambos derechos deben fortalecerse de manera simultánea y no mediante una reducción de los estándares educativos destinados a la primera infancia.
"El manifiesto ya reúne a más de 20 decanos/as, directores/as y jefaturas de carrera de las principales universidades públicas y privadas de Chile, más de 100 académicos/as de educación superior vinculados a infancia, y está alcanzando más de 200 adhesiones"