La Policía de Investigaciones (PDI) confirmó la ubicación de los 64 niños, niñas y adolescentes haitianos que aparecían como no localizados en un preinforme de la Contraloría General de la República, descartando la existencia de delitos graves asociados a sus casos.
Según los antecedentes entregados por la policía civil, las diligencias permitieron establecer que todos fueron encontrados en buenas condiciones y junto a sus grupos familiares o adultos responsables.
PDI confirma ubicación de los 64 niños haitianos
La investigación estuvo a cargo de la Brigada Investigadora de Trata de Personas de la Región Metropolitana, que desarrolló labores de rastreo, verificación de domicilios y coordinación con distintas instituciones públicas.
De acuerdo con la información oficial, 63 niños, niñas y adolescentes se encuentran en territorio chileno, mientras que una niña reside en México junto a su madre, lo que fue confirmado en el proceso de localización.
La PDI descartó antecedentes que permitan sostener hipótesis de trata de personas, secuestros u otros delitos de carácter grave, indicando que los casos corresponden a situaciones asociadas a movilidad familiar y falta de actualización de registros administrativos.
Gobierno confirma localización y descarta redes de trata
El Gobierno de Chile también confirmó la ubicación de los 64 casos, señalando que la información inicial provenía de un preinforme de Contraloría que fue complementado con el trabajo interinstitucional posterior.
Las autoridades explicaron que las dificultades de trazabilidad se debieron a cambios de domicilio, movilidad de familias migrantes y desactualización de bases de datos, lo que afectó el seguimiento administrativo de los casos.
En esa línea, el Ejecutivo recalcó que no existen antecedentes que permitan afirmar la existencia de redes de tráfico o trata vinculadas a los niños y niñas localizados.
Debate político tras el informe de Contraloría
El caso generó controversia política luego de la publicación del preinforme de Contraloría. El diputado Daniel Manouchehri cuestionó a la derecha, acusando que se instaló una narrativa alarmista en torno al caso antes de que concluyeran las diligencias policiales.
Distintos actores políticos llamaron a esperar los resultados de las investigaciones antes de extraer conclusiones, especialmente considerando la sensibilidad del caso y la situación de niños, niñas y adolescentes migrantes.