El senador por La Araucanía, Francisco Huenchumilla, envió una extensa carta abierta al presidente José Antonio Kast para manifestar su preocupación por la reforma a la Ley Indígena anunciada durante la Cuenta Pública, advirtiendo que la iniciativa podría afectar la paz social y reabrir conflictos históricos relacionados con la propiedad de las tierras indígenas.
En el documento, el parlamentario democratacristiano sostuvo que la propuesta del Ejecutivo para permitir el arriendo e hipoteca de tierras indígenas debe ser analizada con cautela, considerando la historia de despojo territorial que han enfrentado los pueblos originarios en Chile.
“Seamos razonables, la vía anunciada en su cuenta pública no es un camino transitable con legitimidad. Debemos buscar necesariamente otras formas”, afirmó Huenchumilla en la misiva dirigida al Mandatario.
Huenchumilla cuestiona enfoque económico de la reforma
El senador argumentó que las restricciones vigentes en la Ley N.º 19.253 no fueron creadas para impedir el desarrollo económico de las comunidades indígenas, sino para evitar que personas no indígenas adquirieran tierras pertenecientes a estos pueblos.
Según explicó, las normas actuales responden a procesos históricos de apropiación, fraude y pérdida territorial que afectaron especialmente al pueblo mapuche desde el siglo XIX.
En ese contexto, criticó que la propuesta impulsada por el gobierno esté centrada principalmente en criterios económicos, como el acceso al crédito, la inversión y el aprovechamiento productivo de los terrenos.
“Se trata de una propuesta exclusivamente enfocada desde el mercado, con fundamentos en el fomento productivo, el provecho económico y el interés individual”, señaló.
A juicio del legislador, la discusión sobre las tierras indígenas debe considerar aspectos culturales, históricos, políticos y jurídicos, ya que estos territorios representan una base fundamental para la identidad y la continuidad de los pueblos originarios.
La experiencia histórica y los riesgos de abrir el mercado de tierras
Uno de los ejes centrales de la carta es la revisión histórica que realiza Huenchumilla sobre la evolución de la legislación indígena en Chile.
El parlamentario recordó que en distintos momentos del país se flexibilizaron las restricciones sobre las tierras indígenas, procesos que, según expuso, derivaron en importantes pérdidas territoriales para las comunidades.
Entre los ejemplos citados, mencionó el período entre 1943 y 1947, cuando una omisión legislativa permitió la enajenación de cerca de un quinto de las tierras indígenas existentes en menos de cuatro años. También aludió a los arrendamientos por 99 años impulsados durante la vigencia del Decreto Ley 2.568 de 1979, mecanismo que posteriormente fue cuestionado por los tribunales.
Para Huenchumilla, estas experiencias demuestran que persisten condiciones de desigualdad económica entre comunidades indígenas y particulares, situación que podría profundizarse si se debilitan los mecanismos de protección actuales.
“Pan para hoy y hambre para mañana”, advirtió el senador al referirse a las consecuencias que podría tener una mayor apertura del mercado de tierras indígenas.
“Los anuncios de la cuenta pública en materia indígena no obedecen a un diálogo territorial, político ni técnico. No conjugan el peso de la historia, la experiencia previa, el derecho vigente ni los estándares internacionales”, sostuvo.
Finalmente, afirmó que la paz social solo puede construirse mediante el reconocimiento de los pueblos indígenas y el fortalecimiento de los espacios de diálogo, evitando decisiones que puedan afectar las confianzas construidas durante los últimos años.