El avance del sistema frontal continúa generando severas consecuencias entre las regiones de Atacama y La Araucanía debido a las intensas lluvias que ya se han prolongado por cinco días consecutivos en un amplio territorio nacional.
El último balance entregado por las autoridades elevó a cinco las personas fallecidas, mientras cuatro permanecen desaparecidas, cerca de 99 mil personas siguen aisladas y más de 16 mil viviendas presentan distintos niveles de daño, configurando una de las emergencias meteorológicas más complejas de los últimos años.
En paralelo al despliegue de los equipos de emergencia, aumentan las críticas hacia el Gobierno por la decisión de no decretar, por ahora, estado o zona de catástrofe en las regiones más afectadas, especialmente en Coquimbo, donde alcaldes y parlamentarios sostienen que la magnitud del desastre exige mayores herramientas para enfrentar la crisis.
Balance del sistema frontal: cinco fallecidos, cuatro desaparecidos y miles de afectados
Según el balance oficial difundido este lunes, la emergencia deja cinco personas fallecidas, cuatro desaparecidas, 99 mil personas aisladas y 16 mil viviendas con daños, además de miles de familias afectadas por interrupciones de caminos, crecidas de ríos, activación de quebradas y cortes en servicios básicos. Las regiones de Coquimbo y Atacama concentran parte importante de las complicaciones debido al aislamiento de diversas localidades y los problemas de conectividad.
Las autoridades mantienen desplegados equipos de rescate y ayuda humanitaria en las zonas más comprometidas, mientras continúa la evaluación de daños para definir nuevas medidas de apoyo.
Alcalde de Coquimbo acusa abandono y exige decretar zona de catástrofe
Uno de los cuestionamientos más duros provino del alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, quien aseguró que la situación en la comuna es crítica y emplazó al Ejecutivo a decretar zona de catástrofe.
“Es una situación muy crítica. Nos han tocado duras jornadas. Las imágenes que han circulado se han multiplicado en todos los territorios”. “Es una situación muy crítica. Nos han tocado duras jornadas. Las imágenes que han circulado se han multiplicado en todos los territorios”.
El jefe comunal sostuvo que existen sectores completamente aislados, graves daños en infraestructura y familias que requieren ayuda urgente, afirmando que los municipios no cuentan con recursos suficientes para enfrentar una emergencia de esta magnitud.
Posteriormente endureció sus críticas mediante sus redes sociales, señalando que el Gobierno reaccionó tarde frente a las advertencias sobre el intenso sistema frontal y reiteró la necesidad de adoptar medidas extraordinarias para acelerar la llegada de recursos y apoyo estatal.
“Leo ayer el informe que entrega Senapred y habla de 25 viviendas afectadas. Eso creo que es una falta de respeto para los alcaldes y alcaldesas que están enfrentando con magnitud lo que ha significado esta catástrofe”. “Leo ayer el informe que entrega Senapred y habla de 25 viviendas afectadas. Eso creo que es una falta de respeto para los alcaldes y alcaldesas que están enfrentando con magnitud lo que ha significado esta catástrofe”.
Críticas también apuntan al manejo preventivo de la emergencia
Las declaraciones del alcalde se suman a cuestionamientos que ya habían surgido durante la semana pasada, cuando distintos actores políticos criticaron la decisión del Ejecutivo de mantener la tramitación de proyectos legislativos mientras los pronósticos advertían un evento meteorológico excepcional.
Desde la oposición se planteó que el Gobierno debió concentrar anticipadamente sus esfuerzos en la preparación y respuesta frente al sistema frontal, considerando las alertas emitidas por los organismos especializados y el alto riesgo previsto para varias regiones del país.
Gobierno mantiene postura y prioriza evaluación de daños
Pese a la presión de autoridades locales y parlamentarios, el Gobierno sostuvo durante el fin de semana que los instrumentos actualmente disponibles permiten responder a la emergencia y que una eventual declaración de estado o zona de catástrofe será evaluada una vez que exista una cuantificación completa de los daños.
La administración ha defendido que los mecanismos vigentes permiten movilizar recursos y coordinar la respuesta mientras continúan las labores de rescate, asistencia y recuperación en las zonas afectadas.