La Corte de Apelaciones de Temuco acogió un recurso de protección presentado en favor de dos mujeres mapuche del sector El Prado, en Loncoche, luego que vecinos cerraran con un portón el único camino que utilizaban para salir de su vivienda. El tribunal ordenó restablecer el libre tránsito mientras se resuelve un juicio civil sobre la servidumbre de paso.
Según se puede apreciar en el fallo judicial, el conflicto se arrastra desde hace varios años. Las afectadas viven en un predio rural donde mantienen un derecho real de uso reconocido por la Ley Indígena.
Para llegar al camino público deben atravesar una huella que cruza terrenos vecinos y que, según expusieron en el recurso, ha sido utilizada por más de cuatro décadas por ellas y su familia.
La situación adquirió especial gravedad debido a que una de las recurrentes tiene 85 años y padece fibrosis pulmonar, lupus, diabetes, hipertensión y otras enfermedades que requieren controles médicos permanentes.
Según se indicó, el cierre del acceso dificultaba el ingreso de familiares, personal de salud y vehículos de emergencia.
Los vecinos recurridos argumentaron que el paso atraviesa su propiedad, pasa cerca de su vivienda y que actualmente existe una demanda para constituir formalmente una servidumbre de tránsito ante el Juzgado de Letras de Loncoche. También sostuvieron que las afectadas tendrían una alternativa de acceso por terrenos de familiares.
¿Qué decidió la Corte de Apelaciones en relación al recurso de las mujeres mapuche?
Sin embargo, la Corte concluyó que el cierre del camino constituyó una vía de hecho. En el fallo sostuvo que los recurridos decidieron “unilateralmente alterar el estado de cosas existente por décadas”, sin esperar la resolución del tribunal que conoce la causa civil.
La sentencia agregó que el acceso había sido utilizado históricamente por las recurrentes, sus familiares, personal de salud y vehículos de emergencia, por lo que el bloqueo representaba una amenaza real para la integridad física y psíquica de la adulta mayor.
Por ello, la Corte ordenó retirar portones, cercos, ramas u otros obstáculos que impidan el tránsito peatonal y vehicular, y dispuso que los vecinos deberán abstenerse de volver a bloquear el acceso mientras no exista una resolución firme en la causa civil que se tramita ante el Juzgado de Letras de Loncoche.