El estrés no solo deja huella en la salud mental, sino también puede manifestarse de forma física de maneras que muchas veces pasan desapercibidas, como es el caso del bruxismo, el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes.
Ante este escenario, Catalina Neira, odontóloga de Clínica CRL, advierte de las consecuencias físicas del estrés y entrega recomendaciones para evitar el impacto en la dentadura.
¿Por qué el estrés impacta en la dentadura?
Según Neira la ansiedad y el estrés son detonantes directos del bruxismo: “En muchas ocasiones, la causa tiene su origen en el estrés. Cuando hay una patología previa, el bruxismo actúa como un gatillante. Todo está conectado”, explica.
Biológicamente, la tensión crónica activa el “sistema de alerta” del cuerpo, liberando hormonas como el cortisol que mantienen los músculos contraídos de manera involuntaria, favoreciendo el hábito de apretar los dientes.
¿Cómo saber si sufro de bruxismo?
Al menos cuatro son los síntomas a los que se debe prestar atención:
Dolor mandibular o cansancio en el rostro al despertar
Cefaleas tensionales o constantes dolores de cabeza
Contracturas cervicales y dolor en el cuello.
Sensibilidad dental o desgaste visible en los dientes.
¿Cómo disminuir los síntomas del bruxismo?
La especialista recomienda dormir bien y evitar el uso excesivo de las pantallas como celulares o computadores. La luz altera la melatonina (hormona del sueño), impidiendo un descanso reparador y completo. Lo ideal es apagar las pantallas al menos una hora antes de acostarse.
Además, la actividad física también puede ayudar a disminuir los dolores de cabeza con tan solo media hora de ejercicios. También ayuda la meditación y la respiración controlada. "Exponerse a la luz solar y mantener redes sociales sanas ayuda a relajar mente y cuerpo”, explica Neira.
Si aún no pasan los síntoma, la especialista sugiere acudir a kinesiología para recibir rutinas de relajación personalizadas.