Experta sobre turismo sostenible: "Para sacar lo mejor de nuestros destinos, tenemos que ser los mejores visitantes"
El turismo en Chile enfrenta una paradoja: mientras destinos emblemáticos se saturan en temporada alta, vastas zonas del país permanecen subutilizadas el resto del año.
Mary-Ann Cooper, directora de la Escuela de Turismo y Hotelería de la Universidad Andrés Bello, conversó con El Desconcierto sobre los factores que explican esta concentración, las soluciones que se aplican en otros países y el rol que deben jugar tanto el Estado como los viajeros para construir un turismo más responsable y distribuido en el tiempo.
"Tenemos suerte de vivir en un país lleno de biodiversidad, pero para sacar lo mejor de ello nosotros tenemos que ser los mejores visitantes", afirmó.
Sobreturismo y desestacionalización
-¿Qué factores influyen para que el modelo turístico actual dé muestras de un exceso de visitantes en lugares que suelen estar concurridos, por ejemplo, playas o lagos?
Aquí hay muchos factores. De partida, creo que el sobreturismo y la estacionalidad implican una falta de refinación del modelo. Hay un tema de política pública, de regulaciones de los espacios, de las capacidades de carga. Tiene que ver con los instrumentos territoriales, estatales, donde se pueda regular mejor esto.
También tiene mucho que ver con lo que buscan las personas a la hora de tomar las vacaciones y el descanso. Trabajamos mucho, somos personas que estamos cansadas y buscamos algo que aquí en Chile no tenemos de la misma forma: el sol y playa. Tenemos, pero no contamos con servicios turísticos como los tienen en el Caribe. Entonces nos tratamos de acercar a ese tipo de vacaciones, que es lo que finalmente muchos buscamos: un descanso, “estar guatita al sol, las patitas en la arena”.
Eso está cambiando hoy. El hecho de que nuestra marca Chile como destino turístico ha podido potenciar nuestra diversidad natural ha hecho que empecemos a valorar estos lugares y a buscar experiencias en ellas. Ya lo hacen personas en Europa que vienen para acá. También hay hoy un cambio, un poder transformador que tiene el turismo. A nivel mundial, quienes viajan encuentran en ello una cosa un poquito más transformadora, de aprendizaje, de exploración, sobre todo post pandemia, cuando estuvimos encerrados, aislados de la naturaleza.
También tiene que ver con el nivel de servicios turísticos que se presentan en los destinos. Hoy el turismo masivo, o los destinos de turismo masivo, se preparan para tener una oferta súper diversa, súper accesible. Mientras que hay otros lugares que tienen un menor desarrollo de servicios turísticos y por ende requieren de otro tipo de visitantes y de turistas. Es un conjunto de cosas: estamos hablando del turismo doméstico, de nosotros mismos como chilenos, de qué es lo que estamos buscando o qué es lo que siempre hemos buscado a la hora de descansar en nuestras vacaciones. También se trata de regulaciones y políticas públicas, del poder buscar que el Estado, o el gobierno, dé incentivos para que podamos viajar más y mejor durante el año.
Esto es una tendencia. Afuera hoy la gente está prefiriendo lo que se llama el shoulder season, la temporada hombro, esa que baja a la temporada baja, porque no hay gente, porque hay más disponibilidad de servicios, permitiendo que el viaje no solamente sea un descanso, sino un descubrimiento, o un autodescubrimiento, un aprendizaje sobre la cultura del lugar, la naturaleza. Se están mezclando distintos factores motivadores de viaje que todavía en Chile nos falta un poquito más, pero vamos para allá. Por otro lado, también el incentivo de poder extender las temporadas, o de poder ofrecer servicios en temporadas bajas. Es una mezcla de cosas.
Responsabilidad del viajero
-Respecto al turismo sostenible, ¿qué acciones pueden realizar o qué decisiones pueden tomar las personas al momento de escoger un destino para viajar?
Hay destinos que están muy bien preparados para recibir turistas, y hay otros destinos que no lo están, y que contradictoriamente podríamos decir son los destinos más prístinos, porque son donde menos llega gente, donde menos infraestructura hay, menos acceso tiene.
Para que puedas vivir experiencias turísticas en forma sustentable, lo primero que uno tiene que hacer como viajero es informarse del lugar, llegar preparado para que el impacto que uno tenga sea el mínimo posible, y ojalá un impacto positivo también. Poder aprender de las comunidades que están ahí, de la diversidad y la biodiversidad del paisaje, cómo nos relacionamos con ellos, incluso conectarnos o interactuar con la naturaleza. Eso provoca un impacto positivo no solamente al turista, sino también finalmente a lo que se cuente del destino.
En términos de turismo sustentable, uno puede hacer muchas cosas, pero también tienes que entender que lo más importante es que uno llegue con respeto al lugar. Que uno entienda que es un visitante, que no es tu casa. Eso lo digo en palabras muy simples, pero al final eso es lo que todos tenemos que entender y no es una idea difícil de comprender. Aunque uno esté pagando, visitando, es una visita. Esa tiene que ser la premisa para poder vivir experiencias turísticas de una manera tranquila, pero también respetuosa con el entorno y con los lugares.
También obviamente está que hoy las empresas, los hoteles, los operadores, todos tienen una responsabilidad en términos de la sostenibilidad. Es importante que quizás uno pueda ir averiguando sobre aquellos servicios turísticos, ver si tienen credenciales, qué es lo que hacen por el entorno, poder averiguar un poco sobre el impacto que tiene ese negocio turístico en el lugar.
Y por último, siempre es bueno, pero sobre todo muy valioso, poder interactuar con la comunidad local, comprar local, pero interactuar con ellos. En todo viaje, de una manera muy orgánica, uno aprende cosas y eso además hace muy bien para el alma. Poder dar ese espacio también y esa apertura para aprender del lugar donde uno está visitando.
Rol de las empresas
-Pensando en las empresas, servicios y negocios ligados al turismo, ¿cómo se pueden potenciar iniciativas que operen en sintonía con las necesidades del medio ambiente y el cuidado de la biodiversidad?
El propósito de un negocio o emprendimiento turístico es poner en valor el destino en cuestión. Con esa premisa, es fundamental que haya también una articulación con la comunidad local y con las autoridades, los municipios.
El turismo sostenible o sustentable es una manera de viajar y una manera también de poner en valor los territorios muy bonita y humana, porque finalmente se ofrece a personas que tienen ganas de ir. Pero es imposible hacerlo solos, no se puede, porque hay que entender que todos tenemos un impacto, nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Lo primordial es que el turismo tenga ese propósito compartido, que sea poner en valor el destino turístico a través de estas experiencias, que no lo hagan aislado, porque finalmente todo lo que haga uno va a impactar al otro, y sobre todo en un destino.
En un destino hay un poco como se dice un spillover. Si uno hace una cosa mala o que tiene un impacto negativo en el entorno, esto le va a llegar a todo el resto de los que están ahí ofreciendo distintas experiencias turísticas. Uno no puede estar solo. Eso es lo complejo y lo bonito de poder manejar destinos y poder administrarlos, que necesitas un poco de todos bajo este propósito común.
Alternativas y turismo comunitario
-¿Qué experiencias conoces que puedan dar señales de que es posible un turismo más resiliente?
Creo que nosotros tenemos una tremenda oportunidad de desestacionalizar el turismo con el astroturismo. Esta es una actividad que es mejor hacerla en invierno. Entonces lo importante es que las experiencias turísticas en los territorios se vayan ajustando y amoldando a los ritmos de ese mismo lugar.
Existen unos tipos de destinos que se llaman Cold Water Islands, islas de agua fría. Dentro de esas está Escocia. Todas estas islas son casos de estudio donde están trabajando para poner en valor estos lugares que no necesariamente tienen que ver con este turismo masivo, con el sol y la playa.
¿Qué hacen estas islas para atraer a la gente? Trabajan desde otra perspectiva, apuntan a festivales. Por ejemplo, en Escocia hay uno que es local, que celebran cuando los vikingos entran al país, todos los restaurantes ponen a disposición para hacer cierto tipo de comida, hacen descuentos, abren las casas. Lo que están haciendo es poner en valor el patrimonio cultural, las leyendas, la historia. Por ejemplo, en Nueva Zelanda tienen turismo comunitario, donde se trabaja con la comunidad local todas las experiencias y los ámbitos y las fortalezas de estas islas para desestacionalizar y recibir gente y turistas en épocas de más baja demanda.
En Tasmania hacen campañas para la temporada baja. También trabajan a nivel de turismo comunitario, se enfocan en estos eventos culturales. Son ejemplos de lugares que más allá de que están sobredemandados en temporada alta, necesitan atraer a las personas cuando no hay ni playa, ni sol, ni nada. Y lo hacen a través de estos modelos.
Regulación y conciencia ciudadana
-Alrededor del 99% de los incendios posee origen humano, y el turismo masivo incrementa la presión sobre ecosistemas frágiles. ¿Qué clase de soluciones se pueden aplicar para limitar el turismo en ecosistemas vulnerables?
Tiene que regularse la capacidad de carga. Nosotros estamos llenos de parques nacionales, por ejemplo en el sur, sobre todo en la Patagonia. Uno puede pensar la isla de Galápagos, que también es un área protegida, tiene una capacidad de carga y tiene un nivel de entrada de turistas acotado.
La idea es poder redistribuir esta demanda a lo largo del año. Pero sí tenemos que entender, como chilenos quizás, que nos dicen: "¿Qué lata ir al parque nacional en invierno, que el día es corto, y que además es feo y hace frío?". No, porque uno tiene que enfocarse en otras cosas, en la experiencia, en el descanso, un poco en el bienestar también de uno mismo, que es algo que dan las vacaciones, que es lo que buscamos en las vacaciones.
Hay una cultura también que tenemos que ir formando de parte nuestra. Vivimos en un país que está lleno de biodiversidad, que tiene mucha naturaleza, tenemos suerte, son lugares que no va nadie comparado con otros países del mundo. Debemos asumir que tenemos una responsabilidad con eso, que podemos sacar lo mejor de ello. Para lograrlo tenemos que ser los mejores visitantes.
Uno finalmente tiene que hacer el esfuerzo por donde está yendo, porque si no, ese lugar no va a seguir siendo igual en diez años más.