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Foto: El Desconcierto

Guido Girardi: "Vamos a vivir un mundo donde los humanos pueden terminar siendo económicamente inútiles"

Por: Gino Stock | 10.01.2026
En entrevista con El Desconcierto, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Encuentros del Futuro, Guido Girardi, abordó los desafíos que plantea la aceleración tecnológica en el marco del Congreso Futuro 2026. Además, advierte sobre la compleja transformación del trabajo por la IA, el dominio de los monopolios tecnológicos y la pérdida de capacidades humanas esenciales. "Los monopolios tecnológicos se apropiaron del presente y del futuro", asegura el fundador de la instancia de divulgación científica y de pensamiento que cumple 15 años.

El Congreso Futuro cumple 15 años. Desde 2011, este encuentro anual se ha consolidado como un espacio privilegiado en el mundo para discutir el futuro de la humanidad reuniendo a premios Nobel, científicos de talla mundial y pensadores que anticipan los cambios que están por venir.

En esta ocasión, de cara a la versión 2026 -que se realizará del 12 al 17 de enero-, Guido Girardi, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Encuentros del Futuro y ex senador, conversa con El Desconcierto sobre los logros de esta iniciativa que ha impulsado avances relevantes en nuestro país, desde el Ministerio de Ciencia hasta la ley de neuroderechos, y también profundiza respecto de las amenazas que plantea una era de transformación tecnológica sin precedentes.

15 años de Congreso Futuro

-¿Qué es lo que más rescata de estos 15 años de Congreso Futuro, lo que más orgullo les ha dado?

Primero, diría que generar un espacio de esperanza, de convergencia, de conversación entre mundos que en el planeta entero no están conversando. La polarización está matando la conversación, está matando la capacidad de construir acuerdos.

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Creo que lo más valioso es que hayamos sido capaces de construir una iniciativa que va desde el Partido Comunista hasta los Republicanos, que tiene a todas las universidades chilenas, que tiene la Academia de Ciencias, que tiene a las comunas, donde todos los chilenos se sienten parte, donde nadie siente que está fuera. En los tiempos que vivimos, donde se requieren grandes acuerdos, porque la humanidad vive un tiempo de tormenta perfecta, tener este espacio ha sido el mayor aporte.

Además, este espacio ha ayudado a la política, porque la política en el mundo entero, no es un problema de Chile, perdió el domicilio de la intelectualidad. Los intelectuales se alejaron de la política. Y la política vive en la inmediatez, no tiene tiempo para pensar. El pensamiento requiere tiempo, silencio, concentración, conocimiento.

Impacto legislativo y científico

-Han logrado impulsar iniciativas concretas, como el Ministerio de Ciencia o la ley de neuroderechos...

Esta alianza que hemos hecho con el mundo intelectual chileno, con sus universidades, con sus centros de pensamiento, ha permitido desarrollar políticas que hubiera sido imposible hacer de otra manera.

Yo mismo soy autor de la ley de etiquetado, que es un modelo mundial. No la hizo Estados Unidos, no la hizo Francia, la hizo Chile. Es la propuesta de la Organización Mundial de la Salud para todo el planeta. O la ley de neuroderechos, que protege el cerebro, porque el campo de batalla del futuro es la disputa por los datos del cerebro.

Con Rafael Yuste, con nuestras universidades, hicimos la primera ley mundial. Todo el mundo habla de ella, en el mundo entero. Se habla de cerebro, de la ley chilena. Yo no conozco leyes francesas que se apliquen en Chile, ni leyes americanas que se apliquen en Chile. Y conozco leyes chilenas que se aplican en gran parte del mundo, como modelo.

Entrevista a Guido Girardi en Fundación Encuentros del Futuro, para El Desconcierto

Tener a las universidades saliendo de su área de confort, saliendo de esta lógica de solo hacer investigaciones para publicaciones, o solo hacer docencias, que las universidades estén pensando el país y los problemas, es maravilloso.

Por eso pudimos hacer el Ministerio de Ciencias, con las universidades, con la Academia de Ciencias. Por eso hicimos la primera política satelital. Chile no fabricaba satélites. Al Congreso Futuro se le ocurrió que teníamos que hacer satélites, porque no se podía externalizar la soberanía. Estamos haciendo satélites. Hicimos la primera política de inteligencia artificial, que se la propusimos a Piñera, con todas las universidades. Hicimos la primera política de minería sustentable. Un gran consenso, más de 200 personas, firmada por todos los rectores. Hicimos la primera política forestal.

Proyectos tecnológicos en desarrollo

-Más allá de las leyes, hay proyectos tecnológicos concretos interesantes, ¿podría mencionar algunos?

Hoy estamos haciendo drones. Fueron la Universidad de Chile, INACAP, el Ministerio de Defensa y el CRUX. Estamos en la idea de fabricar drones, así como hicimos satélites, porque son tecnologías que nos pueden ayudar en salud. Pueden llevar suero a un accidente, un desfibrilador a una persona que está teniendo un paro. Hay una encerrona, puedes tener en un minuto drones filmando a los delincuentes.

Hoy hicimos el proyecto CITIA, este proyecto de uso de la inteligencia artificial con todas las universidades. Trabajamos un año y medio con el Ministerio del Interior, con Policía, con Carabineros, con el Ministerio Público. Hoy se está desarrollando un proyecto donde las cámaras tienen reconocimiento de delitos flagrantes, de personas que sacan una pistola, un cuchillo, un molotov o que se pasean de manera sospechosa, que saltan una reja, o de autos clonados o robados, y además con reconocimiento facial.

Todos los días se detectan crímenes, autos robados. Estamos trabajando en desarrollar electrocardiogramas con inteligencia artificial para que una persona en una isla no tenga que ir a Castro, que le llegue el resultado a su teléfono, y además con una telemedicina que le diga está normal, no se preocupe, o está alterado y tiene que hacer esto, que lo derive, e incluso le pueda recetar un medicamento.

El futuro del trabajo

-Uno de los temas centrales del Congreso Futuro es el trabajo. ¿Qué cambios se vienen?

Lo que viene es un cambio muy radical, porque de lo que estamos hablando es que el factor de productividad que hasta ahora era humano va a trasladarse a las máquinas. ¿Qué pasa cuando el factor de productividad es inteligencia artificial y robótica?

Primero vamos a tener un traslado de la productividad hacia las máquinas, y vamos a sustituir a los humanos por máquinas, porque además un humano no trabaja 24 horas. Una máquina trabaja 24 horas, no tiene licencia médica, no se enoja, no tiene vacaciones, no tiene sindicatos.

Si yo hoy le quiero cambiar de labor a un humano, tengo que capacitarlo un par de años. A la máquina en línea se capacita en segundos. Entonces la empresa del futuro, no por una cosa perversa, va a tener más interés de preocuparse por la inteligencia artificial y por la robótica que por la inteligencia de los humanos.

Va a haber un abandono del humano. Como dice Yuval Noah Harari, los humanos van a ser un mundo económicamente inútil.

-¿Y esto afectará solo a trabajos de baja complejidad?

No. Antes se pensaba que esto iba a ser más lento. De hecho, hay un estudio de Carl Benedict Frey y Michael Osborne, que los dos han estado en Congreso Futuro, muy famoso, del año 2012, que apuntaba más bien a las competencias de baja complejidad.

Pero por la inteligencia generativa, no son solo los empleos de baja complejidad que están afectados. Son los de baja complejidad, pero también los de altísima complejidad. Por ejemplo, ya hay un periódico italiano que no tiene ningún periodista humano. Y es bastante mejor, dicen, que los humanos.

Va a afectar, por ejemplo, en la medicina a los más sofisticados. ¿Quién va a ser más fácilmente reemplazado? El mejor diagnosticador de escáner o de resonancia. El mejor neurocirujano, porque un robot lo va a hacer mucho mejor. De hecho, yo siempre digo, si tuviera que operarme de próstata, lo hago con Da Vinci, que es un robot.

Educación y formación

-¿Estamos preparados para este cambio?

Viene otro mundo para el cual no estamos preparados. Por ejemplo, nuestras universidades siguen formando los mismos profesionales como los que formaron hace 50 años. No están formando los que vamos a necesitar.

Chile tiene una oportunidad gigantesca. Puede ser la Arabia Saudita del siglo XXI, con energía solar y eólica. Antofagasta, que es el centro mundial de energía solar, no está formando ningún doctor en hidrógeno verde. O sea, ¿cómo? Tenemos que unir también la potencialidad de formación con las vocaciones y las oportunidades que tenemos.

Si yo sé que la región de Antofagasta tiene más cáncer de piel, cáncer de riñón, cáncer pulmonar, porque tienen arsénico, a lo mejor tengo que formar más oncólogos. Hay otra región que tiene menos cáncer.

Crisis existencial y de sentido

-Más allá de lo económico, hay un tema de identidad...

Esto plantea temas éticos, espirituales. Cuando le digo a la gente en una reunión que se presente, tal vez lo primero que muchos dicen es su trabajo. El trabajo es un identificador de sentido de vida, de identidad, de existencia.

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¿Y qué pasa cuando la gente ya no trabaje? ¿Cuál va a ser el elemento de identidad? ¿Va a vivir una depresión? ¿Qué vamos a hacer con nuestro tiempo libre?

Por lo más probable va a haber una renta básica universal. Pero eso no te va a servir para viajar, para ir a Chiloé, para ir al extranjero. A lo mejor los que van a estar con renta básica van a ser la mayoría del mundo. Los ricos van a vivir en el mundo real y el resto va a vivir en el mundo virtual.

Va a poder ir al extranjero, pero sentado en tu cama en una experiencia de realidad virtual, que va a ser igual a la experiencia real. O ir a la playa en una experiencia de realidad virtual.

-Eso suena un tanto distópico.

Es distópico. Estamos entrando en un mundo distópico. Piensa que ya la mayoría de nuestros jóvenes viven en un mundo distópico. Viven en las pantallas, viven en los videojuegos, viven en Instagram, viven en Facebook, viven en TikTok.

Sin cuerpos. Es el inicio de la distopía, el abandono del cuerpo. Es un mundo paralelo. Y no quieren salir de ahí. Que es mucho más atractivo, que es mucho más interesante, que es mucho más luminoso.

Entrevista a Guido Girardi en Fundación Encuentros del Futuro, para El Desconcierto

Yo siempre digo, cuidado, a futuro vamos a terminar enamorados de los robots. Porque vas a poder hacer tu robot el sueño de tu pareja, hombre o mujer. A la pinta, va a ser más inteligente. Van a ser cada vez más inteligentes, van a ser expertos en intimidad, en empatía.

Tú con tu señora o con tu pareja, te peleas, discuten. Y este robot va a estar siempre de acuerdo contigo. Te va a recoger las migas, te va a recoger la ropa que dejaste tirada. Va a ser servil, empático, siempre disponible para ti. Siempre dispuesto a escucharte.

Al final, vas a preferir la vida con una robota o con un robot que va a parecer humano.

Pérdida de capacidades cognitivas

-También mencionaba la pérdida de capacidades mentales por el uso de estas tecnologías.

Gran parte del problema que tenemos hoy, la mayor amenaza del futuro es que dejemos de pensar. Sin darnos cuenta, dejemos de pensar.

El cerebro humano es como un músculo, que requiere que hagas esfuerzo cognitivo permanente, que lo estés entrenando en todos los ámbitos. Se ha demostrado con muchos estudios que si quieres evitar el Alzheimer, tienes que socializar, tienes que leer, tienes que tener actividades intelectuales.

Si yo dejo de usar mi cerebro, el cerebro elimina esa red neuronal. Un ejemplo muy simple. La gente antes sabía muchos números de teléfono, yo me sabía como 100. Hoy ya no me sé del mío. Pero si yo trato de aprenderme 100 números como antes, ya no puedo, porque perdí esa red neuronal.

Este estudio del MIT muestra que personas que usan ChatGPT tienen un retroceso intelectual y cognitivo, porque su cerebro dejó de hacer esfuerzo y por lo tanto se atrofió. Y si quiere pensar le va a tener que pedir a ChatGPT que lo haga, pero él ya no lo va a poder hacer.

Es muy importante entender que estas tecnologías son un arma de doble filo. Por ejemplo los niños que hacen las tareas. Papá y mamá, preocúpense que los niños hagan ellos la tarea. Si quieren, una vez terminada la tarea que ellos hicieron, poder revisarla con ChatGPT y ver si ChatGPT dijo algo distinto, mejor. Pero que ellos hagan el esfuerzo cognitivo.

El impacto de la lectura y las pantallas

-¿Qué pasa con la lectura?

Siempre tenemos que pensar que en nuestro cerebro, el cambio más profundo que ha tenido en millones de años fue la lectura, que permitió el pensamiento profundo, nos cambió para el pensamiento crítico. El pensamiento crítico y el pensamiento profundo es hijo de la imprenta.

El renacimiento y la ilustración solo ocurrieron una vez que tuvimos capacidad de leer, porque la imprenta se crea en 1440. A partir del siglo XVI empieza a haber una alfabetización que permite que la era de la difusión de conocimientos e ideas, la democracia, la libertad individual, aparezcan justamente en lo que se llamó la ilustración, el siglo de las luces, en los siglos XVII y XVIII.

Si perdemos la capacidad de lectura vamos a perder la capacidad de pensar, vamos a perder la capacidad de tener pensamiento crítico, vamos a ser mucho más manipulables.

Un niño forma su cerebro los primeros siete años de vida y el potencial neurológico y sus sinapsis que va a tener depende de cuántas palabras escuchan y cuántas interacciones humanas tienen. ¿Qué pasa si el papá y la mamá están en las pantallas en esos siete primeros años de vida y a los dos años al niño ya le pasan una pantalla? Va a escuchar mucho menos palabras, va a tener mucho menos interacciones. Retroceso intelectual.

Los adolescentes ya no conversan. Yo tengo hijos y me cuesta mucho que conversen por teléfono. Me mandan un mensaje, no me llaman. Yo si no me llaman, si no hablan, no les contesto. Mis amigos saben que a mí si me mandan mensajes no les voy a responder, me tienen que llamar, quiero escucharte. Porque en la conversación se construye un mundo.

Uno de los temas más importantes para la creatividad es el vagabundeo mental. Iba en el metro, en la micro, no tenía nada que hacer, mi cerebro vagaba, mi cerebro creaba, mi cerebro asociaba. Hoy qué pasa cuando vas en el metro, estamos mirando una pantalla, capturados por las pantallas. Se terminó el vagabundeo mental.

La empatía y las redes sociales

-¿Y el rol de la empatía?

La empatía, la empatía fundamental del humano es lo que permitió la colaboración, la comunidad, la democracia. ¿Qué pasa con la empatía a través de las redes sociales, en Instagram? La empatía se desmuele porque tú jamás le dirías cara a cara a una persona lo que le dices a rostro cubierto detrás de un perfil digital.

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Además, yo te estoy mirando a ti, miro tus ojos, miro la expresión de tu rostro, miro tus brazos, que comunican. La mayor parte de la comunicación de hecho es la física. Estamos abandonando el cuerpo, estamos perdiendo la empatía.

El dominio de los monopolios tecnológicos

-En este escenario, ¿qué rol juegan las grandes empresas tecnológicas?

Cuando nace internet en 1992, cuando se crea la web con Tim Berners-Lee, aparece un espacio de comunidad, de convivencia, de integración, de colaboración, e incluso están prohibidas las transacciones económicas al principio.

Lo que ocurre es que hay una apropiación, una privatización de internet. Las redes sociales privatizan internet. No tienes alternativa a Google, no tienes alternativa. Si quieres navegar o usas esta plataforma, o no tienes alternativa. Para socializar, para navegar, para solicitar información, son dueños monopólicos.

Se establece algo que lo sostiene uno de sus ideólogos, que es Peter Thiel, en el libro "De cero a uno", que ellos son monopolistas, no hay competencia, no hay mercado libre. Aquí el ganador se lo tiene que llevar todo. Entonces por eso es que Google no acepta la competencia, se los compran.

También se han apropiado los datos de los seres humanos, porque son el combustible. Esto es como si un solo país fuera dueño de todo el petróleo del mundo. Ellos se han apropiado de los datos que son el combustible.

Entrevista a Guido Girardi en Fundación Encuentros del Futuro, para El Desconcierto

Para apropiarse de los datos, han usado técnicas, economías que son perversas, que no se hacen cargo de sus consecuencias. Han usado técnicas como amplificar contenidos que son extremos, violentos, agresivos, amenazantes, que son lo peor del humano, porque son esos los gatillantes de la atención, que capturan la atención para obtener los datos.

Estamos haciendo una inteligencia artificial que está alimentada no con lo mejor del humano, con lo peor de la humanidad.

La visión transhumanista

-¿Cuál es la ideología detrás de estos monopolios?

Además, ellos tienen una visión ideológica, son transhumanistas, no creen en el humano, creen que llegó el momento de dejar atrás al Homo sapiens. Están convencidos que por los riesgos existenciales que enfrenta el planeta, que un asteroide pueda caer en el planeta y eliminar, como pasó hace 65 millones de años, un asteroide eliminó a todos los dinosaurios.

¿Qué dicen ellos? ¿Sabes por qué se eliminaron los dinosaurios? No por el asteroide, sino porque no tenían política espacial. Entonces ellos están convencidos que tenemos que salir. Por eso la carrera espacial privada.

Para navegar por el universo, si la continuidad evolutiva es en el universo, el cuerpo no sirve. Y hay que abandonar el cuerpo. Por eso Ray Kurzweil, director de ingeniería de Google, dice que en 2045 van a traspasar nuestra conciencia a las máquinas.

Vamos a ser seres humanos digitales. Ahí vamos a poder viajar por el universo, porque nuestra vida va a estar codificada en un código binario o cuántico futuro. Lo vamos a poner en un rayo y vamos a poder viajar a la velocidad de la luz.

Esto no es ciencia ficción. Es realidad. Nos estamos acercando a la inmortalidad, a poder reprogramar los genes.

Ellos son dueños del futuro. Porque además, al controlar todas las plataformas, ellos controlan los ejércitos del futuro. Las plataformas son los ejércitos del futuro. Son el poder del futuro.

Si hay cuatro revoluciones tecnológicas que estamos viviendo, son gigantescas. La computación cuántica, la nanotecnología, la ingeniería genética, la inteligencia artificial. Ellos son dueños de todas. No son países que las están haciendo, son ellos.

Si se habla de exploración espacial no es la NASA, son ellos. Entonces se apropiaron del presente y del futuro. Y además ellos no creen en la democracia.

*Puedes ver la entrevista completa a Guido Girardi en esta nota o en el canal de Youtube de El Desconcierto.

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