
Se desata batalla legal por las aguas tratadas del Mapocho: Agricultores y sanitarias se disputan su propiedad
Tras años de mega sequía, el agua es un bien cada vez más preciado en el país por su escasez, y esa falta está comenzando a generar disputas por su propiedad. Esto a raíz de un vacío en la legislación chilena que no define a quién pertenecen las aguas servidas tratadas por las empresas sanitarias.
La cúspide de esta disputa legal está ocurriendo en la capital del país, donde agricultores que trabajan aguas abajo del río Mapocho, en la cuenca del Maipo desde Melipilla hasta Llolleo, han usado históricamente las aguas servidas tratadas para regar, pero las empresas sanitarias que las tratan sostienen que esta agua les pertenece y que podrían dejar de verterla al Mapocho, y en cambio venderla.
El conflicto es descrito por un nuevo estudio de la Universidad de Chile, donde los investigadores analizan la legislación chilena y los casos judiciales, y determinan que ni la ley ni los tribunales han podido determinar la titularidad de las aguas servidas tratadas. Ante la problemática, llaman a generar una solución con todas las partes interesadas a lo largo de la cuenca.
Sanitarias y agricultores
Ya en 2011 un proyecto de ley buscó zanjar sin éxito esta disputa, luego de un juicio entre regantes y la Superintendencia de Servicios Sanitarios. La autoridad sanitaria interpretaba que las aguas servidas tratadas eran propiedad de las sanitarias. “Esta interpretación a nuestro juicio es ilegal pues autorizaría a las empresas sanitarias a vender las aguas servidas tratadas”, declaran los senadores al justificar el proyecto de ley, acusando un lobby de las sanitarias para poder comercializar esta agua.
Por su parte, los agricultores aguas abajo del Mapocho sostienen que las aguas servidas tratadas, que son vertidas al Mapocho y que luego desembocan en el río Maipo, han sido usadas históricamente para regar a través de sistemas de canales de regadíos que fueron construidos por ellos mismos.
A este conflicto también se suma la Junta de Vigilancia que agrupa a los regantes de la primera sección del río Maipo, aguas arriba de las empresas sanitarias y de la ciudad, que han tenido que restringir su riego para entregar agua a las sanitarias y asegurar el consumo humano en épocas de sequía.
Según explica Tatiana Celume, una de las investigadoras del estudio, uno de los planteos que se han levantado con respecto a las aguas servidas tratadas sería que las sanitarias se las entreguen a estos regantes de la zona alta, para compensar que han dejado de regar para priorizar el uso humano.
En el caso de 2011, la Corte Suprema declaró que no tenía las competencias para determinar de quién eran propiedad las aguas servidas tratadas, y que es el Poder Legislativo el que debe resolver esta disyuntiva.
Desde entonces ha habido otras causas legales por la propiedad de las aguas servidas y tratadas del Mapocho y el Maipo, donde tampoco existe una definición clara. Los investigadores del estudio alertan también que esta disputa está llegando a otras cuencas del país, como la del río Maule.