EFE.- El Gobierno francés anunció que va a poner en marcha registros aleatorios de las mochilas de los estudiantes a la entrada de los centros educativos, de los que se encargará la Policía, para tratar de controlar la proliferación de armas blancas entre los jóvenes.
También se someterá al alumno en cuestión a un consejo disciplinario, algo que ahora no se realiza automáticamente ya que las sanciones quedan a discreción del responsable del centro educativo.
Control a la violencia
Los registros deberán realizarlos necesariamente las fuerzas del orden, indicó también Borne, ya que inspeccionar las pertenencias personales de los alumnos no entra en las prerrogativas de los docentes.
Esta medida tiene por objeto intentar controlar la violencia tanto en las escuelas como en los aledaños de los centros educativos.
El último caso de gravedad ocurrió el pasado día 4, cuando un adolescente de 17 años resultó herido grave tras ser apuñalado varias veces en el patio de su instituto en Bagneux, en la periferia sur de París. EFE