La comunidad científica está empezando a observar con preocupación la expansión de la nueva variante del COVID-19 BA.2.86, que se ha denominado “Pirola”, debido a su alto nivel de contagio.
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La comunidad científica está empezando a observar con preocupación la expansión de la nueva variante del COVID-19 BA.2.86, que se ha denominado “Pirola”, debido a su alto nivel de contagio.
Detectada por primera vez en julio del 2023 y catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) “de interés” en ese entonces, ha ido avanzando con rapidez con la aparición de muchos casos en naciones de Centroamérica.
De hecho, países como El Salvador y Panamá ya han reportado numerosos contagios en estos primeros días del 2024, llamando a la población a aumentar los autocuidados y las medidas de prevención.
Es una subvariante de Ómicron que posee cambios genéticos que aumentan la contagiosidad y su resistencia a las vacunas actuales.
La ministra de Salud, Ximena Aguilera, declaró a la prensa que “cada vez que hay nuevas variantes existe la probabilidad que aumenten nuevamente los casos. Lo importante es mantener un buen nivel de inmunidad poblacional, para lo cual nosotros ya empezamos a vacunar. A los grupos de riesgo (se recomienda) que vayan a vacunarse, las vacunas están disponibles en los vacunatorios".
Las personas contagiadas podrían tener algunos o todos de los siguientes síntomas: