El Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) emitió una nota informativa en la que advierte sobre los posibles riesgos del uso de autobronceantes tópicos, productos cosméticos que simulan el efecto del bronceado sin exposición solar y que contienen el ingrediente activo Dihidroxiacetona (DHA).
Se trata de un compuesto que oscurece temporalmente la piel al reaccionar con las proteínas de su capa más externa a través de la denominada "reacción de Maillard", generando pigmentos llamados melanoidinas.
A diferencia de la melanina —producida de forma natural por el organismo ante la radiación ultravioleta—, este efecto es transitorio. Comienza a manifestarse entre dos y seis horas después de la aplicación, alcanza su máxima intensidad entre las 24 y 72 horas, y desaparece conforme la piel se renueva.
Sin embargo, el resultado puede variar según el tipo de piel, su nivel de hidratación y la concentración de DHA del producto.
¿Qué riesgos describe el ISP por el uso de autobronceantes tópicos?
La nota identifica cinco efectos adversos principales. El más frecuente es la irritación cutánea —enrojecimiento, picazón o ardor—, que en algunos casos puede derivar en dermatitis de contacto, especialmente en personas con piel sensible o que hayan aplicado el producto sobre zonas recién exfoliadas o depiladas.
A esto se suma el riesgo de hiperpigmentación post-inflamatoria, es decir, la aparición de manchas oscuras como consecuencia de la inflamación, con mayor incidencia en quienes padecen condiciones como el melasma.
En cuanto a los productos en aerosol —incluido el llamado spray tan aplicado en centros estéticos—, el ISP subraya el riesgo de irritación respiratoria por inhalación de DHA, así como el contacto con ojos, labios y otras mucosas. En este punto, el organismo chileno se alinea con la posición de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), que no aprueba el uso de DHA en cabinas de bronceado por estas mismas razones.
Los autobronceantes no actúan como protector solar
El ISP llama la atención sobre un error frecuente: creer que el autobronceante actúa como protector solar. "Los autobronceantes no contienen filtro UV, por lo que no protegen frente a quemaduras solares ni contra el daño por radiación ultravioleta", señala el documento.
Finalmente, aunque con evidencia aún limitada, algunas revisiones científicas apuntan a posibles efectos de estrés oxidativo con el uso repetido de DHA.
Entonces ¿Usar o no autobronceantes?
Frente a estos riesgos, el ISP entrega una serie de indicaciones para minimizar efectos adversos. Entre ellas, verificar que el producto cuente con autorización sanitaria vigente, realizar una prueba previa en una zona pequeña de piel antes de aplicarlo de forma completa, y evitar su uso inmediatamente después de tratamientos con ácidos como retinoides o ácido glicólico.
Asimismo, recomienda no inhalar los productos en aerosol, proteger las mucosas durante los procedimientos en cabinas estéticas y, en todo caso, mantener el uso de protector solar. Las personas embarazadas, agrega el organismo, deben extremar las precauciones.