La inteligencia artificial está siendo utilizada cada vez más en procesos de gestión de personas, pero las expectativas de los usuarios avanzan más rápido que las capacidades que hoy ofrecen muchas plataformas.
Así lo concluye un análisis realizado por Defontana sobre el comportamiento de usuarios de herramientas de IA aplicadas a Recursos Humanos. El estudio examinó 533 interacciones generadas por 185 empresas durante el primer mes de funcionamiento de un asistente especializado, identificando una diferencia significativa entre lo que las personas esperan que haga la tecnología y lo que actualmente puede resolver.
Mientras los sistemas están diseñados principalmente para responder consultas y entregar información, una parte importante de los usuarios busca que la IA ejecute acciones concretas. Entre las solicitudes más frecuentes aparecen la creación de empleados, generación de reportes consolidados, análisis de asistencia, exportación de datos y gestión de procesos administrativos.
Según el análisis, las consultas relacionadas con reportes y gestión operativa representan una de las principales fuentes de frustración para los usuarios, quienes esperan que los asistentes puedan interactuar directamente con los sistemas y automatizar tareas que hoy requieren intervención manual.
Otro hallazgo relevante es el creciente interés por utilizar estas herramientas como una primera fuente de orientación en materias laborales. Las consultas sobre contratos, acoso laboral, remuneraciones, cotizaciones previsionales y derechos de los trabajadores fueron recurrentes durante el período analizado, reflejando una demanda por información rápida y accesible sobre aspectos normativos del trabajo.
“Los usuarios ya no solo quieren saber cómo hacer las cosas, también quieren entender por qué. Hoy buscan explicaciones más claras sobre procesos como el cálculo de sueldos o cotizaciones, incluyendo las fórmulas y variables que intervienen. Esto muestra que la transparencia y la comprensión están tomando un rol cada vez más importante en el uso de estas herramientas”, afirma Diego González, gerente general de Defontana.
Para González, este fenómeno refleja una nueva etapa en la adopción de la IA dentro de las organizaciones: “durante los primeros años, la expectativa estaba puesta en obtener respuestas rápidas. Hoy las personas esperan que los asistentes digitales sean capaces de ejecutar tareas, generar reportes, integrarse con otros sistemas y acompañar procesos completos de gestión”.
El estudio concluye que la próxima evolución de la IA en Recursos Humanos estará marcada por el desarrollo de agentes capaces de realizar acciones directamente sobre las plataformas, combinando capacidades conversacionales con automatización operativa. En ese escenario, las organizaciones que logren integrar ambas dimensiones podrían obtener mejoras relevantes en productividad, eficiencia y experiencia de usuario.
Metodología: El análisis consideró 533 interacciones realizadas por usuarios de 185 empresas durante el primer mes de operación de un asistente de IA especializado en Recursos Humanos, abarcando consultas sobre remuneraciones, asistencia, gestión de personal, normativa laboral y reportería.