Durante décadas, hablar de colágeno y elastina en cosmética significó pensar casi inevitablemente en ingredientes de origen animal. La biotecnología está comenzando a cambiar ese paradigma. Y una de las innovaciones más interesantes viene de un reino que hasta hace no tanto permanecía bastante lejos del imaginario del cuidado de la piel: el reino Fungi.
En ese cruce surge la Fungi Elastina, un activo obtenido a partir de la levadura Saccharomyces cerevisiae, que Laboratorios Dermik incorpora en su nueva línea C+E Resilience como una alternativa de origen no animal dentro de formulaciones destinadas al cuidado de la elasticidad y firmeza de la piel.
Pero detrás del ingrediente aparece además una idea más amplia: la cosmética interreino.
Del reino animal al reino Fungi
La elastina es una proteína asociada naturalmente a la capacidad de distintos tejidos animales de recuperar su forma después de ser sometidos a tensión. De ahí que durante años haya sido uno de los conceptos recurrentes de la cosmética orientada a la firmeza y elasticidad cutánea.
La búsqueda de fórmulas veganas y de nuevas fuentes biotecnológicas está ampliando ese horizonte.
En C+E Resilience, Dermik incorpora lo que denomina Fungi Elastina, obtenida a partir de Saccharomyces cerevisiae. De acuerdo con la formulación presentada por el laboratorio, este ingrediente aporta aminoácidos, péptidos y beta-glucanos y se utiliza para favorecer la hidratación, la elasticidad y el cuidado de la barrera cutánea.
La diferencia conceptual no es menor: no se trata de una elastina animal reemplazada por una elastina “vegetal”, sino de mirar hacia otro reino de la naturaleza para desarrollar una alternativa funcional de origen no animal.
Y ahí está probablemente uno de los aspectos más interesantes de la propuesta.
¿Qué significa una cosmética “interreino”?
Hongos y plantas pertenecen a reinos biológicos diferentes. Aunque durante siglos los hongos fueron considerados parte del mundo vegetal, la ciencia moderna los reconoce como un reino independiente, con estructuras, metabolismos y características propias.
Sin embargo, ambos mundos mantienen relaciones fundamentales para el funcionamiento de los ecosistemas. Plantas, hongos, bacterias y otros microorganismos establecen asociaciones, intercambian nutrientes y participan de complejas redes de cooperación y comunicación.
La ciencia utiliza precisamente expresiones como “comunicación interreino” o “simbiosis interreino” para estudiar algunas de estas relaciones. El concepto también ha comenzado a llegar a la innovación cosmética, donde distintas investigaciones exploran las interacciones entre plantas y microorganismos como fuente para desarrollar nuevos ingredientes.
Dermik recoge esta mirada y la lleva a su propuesta C+E Resilience mediante lo que denomina una “sinergia inter-reinos”: reunir en una misma formulación un activo proveniente del reino vegetal y otro proveniente del reino Fungi.
Fito Colágeno + Fungi Elastina: dos reinos en una misma fórmula
Por un lado está el Fito Colágeno, obtenido de las Acacias Senegal y Seyal. Sus polisacáridos y glicoproteínas ricos en hidroxiprolina son utilizados en la formulación para contribuir a generar una película hidratante y de soporte sobre la piel.
Por otro, la Fungi Elastina, proveniente de la levadura, complementa esa formulación a partir de componentes como aminoácidos, péptidos y beta-glucanos.
Uno procede del reino Vegetal. El otro, del reino Fungi.
La propuesta consiste justamente en hacerlos trabajar en conjunto, tomando como inspiración las relaciones de cooperación presentes en los ecosistemas naturales.
Más que sustituir directamente un ingrediente animal por uno vegetal, esta perspectiva abre una posibilidad diferente: buscar en distintos reinos de la naturaleza funciones y moléculas que permitan desarrollar nuevas soluciones cosméticas de origen no animal.
Una nueva frontera para la cosmética vegana
Este cambio es también conceptual.
La cosmética vegana ha estado fuertemente asociada a la idea de reemplazar ingredientes animales por ingredientes vegetales. Pero la biotecnología permite hoy ampliar considerablemente ese universo: hongos, levaduras, algas, bacterias, procesos de fermentación y otros microorganismos están comenzando a ocupar un lugar cada vez más relevante en la investigación de nuevos activos.
Desde esa perspectiva, hablar de cosmética interreino permite mirar la formulación como algo más parecido a un ecosistema: distintas procedencias biológicas que interactúan dentro de un mismo producto.
C+E Resilience lleva esa idea a una rutina compuesta por un Sérum Hidroelastificante de 30 ml y una Crema Hidroelastificante de 50 ml. Según Dermik, ambos están formulados para favorecer la hidratación, firmeza y elasticidad de la piel y son aptos para veganos y no testeados en animales.
La Fungi Elastina se convierte así en algo más que un nuevo ingrediente. Representa un cambio en la pregunta que durante años se hizo la industria: ya no solamente “¿con qué ingrediente vegetal podemos reemplazar uno animal?”, sino “¿qué soluciones podemos encontrar si exploramos la biodiversidad de todos los reinos de la naturaleza?”
En tiempos en que ciencia, sostenibilidad y biotecnología comienzan a encontrarse cada vez con mayor frecuencia, esa pregunta podría abrir una nueva frontera para el cuidado de la piel.