La República de Lemuria no existe como país o Estado. El nombre reapareció en Chile luego de un insólito procedimiento policial registrado en la Ruta 5 Norte, en la comuna de Lampa, donde un conductor aseguró pertenecer al cuerpo diplomático de esa supuesta nación y dijo contar con inmunidad diplomática.
El hombre, de 51 años y nacionalidad chilena, se identificó ante Carabineros como “Martín Carlos Adrián Lemurión” y exhibió documentación correspondiente a la ficticia República de Lemuria.
La verificación posterior permitió establecer su identidad real y, según los antecedentes difundidos por Carabineros, quedó detenido por falsificación de instrumento público, usurpación de identidad y ocultación de identidad.
El control de Carabineros que terminó con la detención
El procedimiento ocurrió cerca de las 12:40 horas del lunes, cuando funcionarios de la Tenencia Carreteras Lampa realizaban un patrullaje preventivo a la altura del kilómetro 20 de la Ruta 5 Norte, en dirección a Santiago.
Los policías detectaron un automóvil que llevaba placas patentes que no correspondían a las utilizadas por vehículos diplomáticos acreditados en Chile. Según los antecedentes, las placas indicaban pertenecer a la denominada “República errante de Menda”, otra entidad ficticia distinta de Lemuria.
Al ser fiscalizado, el conductor se negó inicialmente a entregar sus antecedentes y posteriormente mostró documentación física en la que aparecía identificado como “Martín Carlos Adrián Lemurión”.
Según el relato entregado por Carabineros, el hombre aseguró integrar un cuerpo diplomático y pertenecer a una supuesta embajada de Lemuria. También sostuvo que contaba con inmunidad diplomática, argumento que no impidió que los funcionarios continuaran con el procedimiento.
¿Qué es realmente Lemuria?
Aunque en el caso policial se habla de la “República de Lemuria”, el origen histórico del nombre es completamente distinto.
Lemuria fue una hipótesis científica planteada en 1864 por el zoólogo y biogeógrafo británico Philip Sclater. El científico buscaba explicar una interrogante de la biogeografía de la época: la presencia de lémures y fósiles relacionados con estos primates en Madagascar y la India, territorios separados por el océano Índico.
Sclater propuso la existencia de un antiguo continente en el océano Índico que habría permitido explicar esa distribución de especies. Lo denominó Lemuria, en referencia a los lémures.
Por lo tanto, la Lemuria original no era una república, un país ni una nación. Era una hipótesis sobre una masa continental que, según las ideas científicas de aquella época, habría desaparecido.
La ciencia descartó la hipótesis
Con el avance de la geología y el desarrollo de la teoría de la deriva continental y posteriormente de la tectónica de placas, la hipótesis de Lemuria dejó de ser necesaria para explicar las similitudes biológicas y geológicas entre India y Madagascar.
La explicación actualmente aceptada es que ambos territorios estuvieron vinculados en el pasado como parte de Gondwana, una antigua gran masa continental, y posteriormente se separaron debido al movimiento de las placas tectónicas. La hipótesis de Sclater quedó así superada por el conocimiento científico moderno.
Por eso, no existe evidencia científica de una República de Lemuria ni de un continente de Lemuria como el planteado originalmente por Sclater.
De hipótesis científica a mito
Aunque la propuesta de Sclater fue abandonada por la ciencia, el nombre Lemuria tuvo una segunda vida fuera del ámbito científico.
Durante las décadas posteriores, distintos autores retomaron la idea y la transformaron en relatos vinculados con los orígenes de la humanidad. Entre ellos estuvo el biólogo alemán Ernst Haeckel, quien llegó a relacionar hipotéticamente Lemuria con la evolución humana. Posteriormente, la ocultista Helena Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica, incorporó Lemuria a sus planteamientos esotéricos.
Así, la antigua hipótesis biogeográfica terminó convirtiéndose en parte de distintas creencias esotéricas y relatos sobre continentes perdidos.