Las señales de desgaste de traducen en números. Según un artículo de Reuters, durante 2024 la aplicación Tinder registró una disminución sostenida en indicadores clave: las descargas globales cayeron cerca de un 12%, marcando su cuarto trimestre consecutivo a la baja, mientras que los usuarios que pagan también disminuyeron un 8%, alcanzando los 9,6 millones en el segundo trimestre.
La fatiga que generan estas aplicaciones —y en general las redes sociales— tiene una explicación científica, según sostienen diversos estudios internacionales, sobrecargan el sistema nervioso por el flujo ininterrumpido de información, notificaciones, likes y estímulos visuales.
Según explica la psicóloga y académica de la Universidad Mayor, Dominique Karahanian, "las aplicaciones simplifican el contacto, pero muchas veces complejizan el vínculo". Es decir, "tenemos más acceso a personas, pero no necesariamente más experiencias de encuentro real".
A la fatiga, que afecta de manera transversal a los distintos grupos etarios expuestos en exceso a las redes sociales, se suma el creciente rechazo de la Generación Z (1997-2012) a la idea de encontrar el amor o pareja en el mundo virtual. Dentro de este segmento, el primero en crecer como nativo digital, un 79% ha sufrido de burnout por el uso de apps de citas.
Otros factores que explican el descenso de usuarios en Tinder o Bumble son las limitaciones de ciertas funciones (como saber quién te dio me gusta o conectar con personas de otros países) condicionadas a suscripciones de pago, lo que reduce la experiencia dentro de la aplicación y restringe su potencial de uso.
La paradoja de la era digital
Si bien la pandemia aceleró la vida digital con clases online, trabajo remoto y citas por aplicaciones, “al mismo tiempo generó sensación de hambre de presencialidad”, explica la especialista. Se trata de una paradoja propia de la era digital que, por un lado, ofrece herramientas que prometen conexión permanente, pero que por otro, intensifica la sensación de distancia y saturación emocional.
En ese sentido, Karahanian se ve en la necesidad de aclarar lo siguiente: "conectar no es lo mismo que vincularse". La conexión es rápida y funcional. Por el contrario, vincularse con el otro es complejo y multidimensional al "requerir tiempo, cuerpo, confianza, una historia compartida y cierta disponibilidad emocional".
¿Quiere decir entonces que las aplicaciones de citas ya no sirvan? No. Lo que sucede realmente es que "muchas personas están cansadas de relacionarse de esa manera, porque se percibe como algo descartable o demasiado esquemático".
¿Se trata entonces de una rivalidad entre presencialidad y apps de citas? Tampoco: "apuntamos más bien a formas híbridas: nos contactamos de manera digital, pero validamos el vínculo de manera presencial. Accedemos rápido por medios digitales, pero hay un deseo genuino de vincularnos de forma más real".
El auge de nuevos espacios presenciales de encuentro
El ser humano de forma intrínseca busca el vínculo humano por necesidad. Durante los últimos meses han comenzado a surgir nuevas formas de encuentro presencial, donde compartir intereses y experiencias reales se vuelve el eje central para construir relaciones más auténticas.
Un ejemplo de ello son los Social Run, entrenamientos de trote o carreras hechas en grupos integradas por aficionados al running, que han experimentado un auge gracias a su difusión en redes sociales. Aquí, el alto rendimiento deportivo no es un requisito, sino las ganas de participar y crear comunidad.
Distintos influencers y creadores de contenido sobre actividad deportiva han convocado sus propios Social Run, obteniendo una respuesta positiva de parte de sus seguidores, que en cada encuentro suma caras nuevas: "las personas después del encierro pudimos sentirnos solas, y eso nos llevó a buscar actividades nuevas, a querer salir de la zona de confort", comenta Isabel Molina, influencer y colaboradora del primer Social Run formado en Concepción.
La idea fue impulsada en septiembre de 2024 por su pareja y un amigo de este tras notar que faltaban actividades deportivas para "simplemente pasarlo bien" en la capital de la Región del Biobío: "Un día subieron un video que tuvo miles de vistas y el domingo siguiente ya estaban reuniendo a más de 100 personas a trotar, con ese objetivo de generar espacios sociales".
Isabel ahora forma parte del equipo, compuesto por ocho personas en total —incluyendo a los fundadores— que organiza estos entrenamientos. La dinámica es la siguiente: "partimos calentando", mientras están a la espera de los que aún faltan por llegar; luego se separan en grupos según ritmo de trote para mayor comodidad y menor presión; tras completar los 45 minutos de running, se reúnen nuevamente para culminar la jornada con actividades y sorteos. Cuando hay nuevos integrantes, a veces se presentan ante el resto y realizan juegos o dinámicas "para que se sientan acogidos y cómodos".
Cada domingo se reúnen entre 80 a 150 personas. La participación depende muchas veces del clima: en temporada de invierno asisten menos personas debido al frío y la lluvia; por el contrario, en verano la situación se revierte. En cuanto al promedio de edad de participación, la mayoría bordea los 30 años, aunque han recibido a personas sobre 40, 50 y 60 años.
En cuanto a los vínculos formados, Isabel reconoce que "hay muchas personas que no se conocían y ahora se siguen en Instagram, se juntan a trotar por su cuenta o simplemente son amigos. Incluso hay una pareja que se formó: un chico conoció a una niña en el primer Social Run y llevan ya como dos años pololiando. Y hay personas que han viajado juntas. Estos espacios dan el pie para generar vínculos mucho más allá del deporte".
Otros espacios que han ganado popularidad son las fiestas de idiomas. Aunque menos conocidas en redes, han tomado fuerza en los últimos meses al ofrecer una experiencia multicultural sin la necesidad de viajar al otro lado del mundo para conocer a extranjeros.
Alejandra Goyantes, cofundadora de Santiago Speaks y fundadora de la cafetería con el mismo nombre, entrega detalles de la dinámica: organizan encuentros en bares que empiezan cerca de las 7:00 pm y se extienden hasta las 3:00 am. Para quienes tienen complicaciones con el horario nocturno, en su cafetería organizan eventos más tempranos, pero con menos ambiente festivo.
Su idea nació luego de viajar a Irlanda en 2019. Al llegar a Chile, sintió la necesidad de practicar el inglés, pero notó la ausencia de espacios dedicados a ello: "voy a empezar algo yo", se propuso. Tras publicar en Facebook e Instagram, notó el interés de los usuarios, quienes comenzaron a asistir a los eventos independiente de si solo querían aprender idiomas, encontrar pareja o ampliar redes de amistad.
Si bien partió con 20 personas, tras la pandemia y en la actualidad, "en cada evento nunca llegan menos de 100 personas un día de semana. Los viernes pueden llegar entre 150 y 250, dependiendo del bar, la ubicación y si hay karaoke o baile", relata. En un principio, la mayoría de asistentes eran extranjeros, pero ahora los chilenos lideran en participación.
"Somos una comunidad. Creo que el 80% de los que vienen son los mismos cada semana, y nos consideramos amigos. Tenemos grupos de WhatsApp para ir al cerro, para la iglesia, para jugar fútbol, de lectura, de música, de idiomas también", relata. "Y sí, se forman parejas. Incluso me han invitado a matrimonios. Hay gente que ya sabe idiomas y va solo a conocer amigos o buscar pareja. Se da de todo", reconoce.
Entre los idiomas que más se hablan, sin considerar el español, destacan el inglés, el francés, portugués y alemán. También ha crecido el interés por el japonés y el coreano. En su cafetería —que inauguró hace dos meses— se realizan talleres de diversas lenguas con talleristas voluntarios.
Tanto los social run como las fiestas de idiomas comparten un mismo fenómeno: si bien no reemplazan a las aplicaciones de citas, sí reflejan el surgimiento de nuevas formas de encuentro presencial, donde las personas buscan socializar en torno a intereses compartidos y experiencias más auténticas, fuera de la lógica de las plataformas digitales.