Marcha clasista y combativa: La victoria entre los gases lacrimógenos
Pude ser testigo de un triunfo, cada uno de esos corazones que marchó ese primero de mayo con nosotros, aunque nos acorralaron, gasearon, mojaron con aguas tóxicas y nos echaron, quedó con el alma llena y tranquila. No pueden con nosotros, ni siquiera cuando somos sumisos.
Por
Jorge Verdugo