Se acabó el coro en los '80, ¿y después qué?
Aunque el feminismo hoy “esté en boca de todos y es bueno que así sea”, la desigualdad, la discriminación y el machismo se expresan abierta o soterradamente en todo intercambio público y privado, incluidos partidos y movimientos donde se ‘lucha’ por una democracia radical. La violencia en contra de las mujeres en sus diversas manifestaciones es pan de cada día. Ante el discurso feminista mediático, expandido, discursivo (valga la redundancia), resurge claro el enunciado crítico de Julieta Kirkwood: “la fantasía de la resolución por invocación”.
Por
Eliana Largo