El desigual sudor de la frente
La mujer en Chile a un mismo trabajo gana un salario ostensiblemente menor que los hombres. Eso significa que su trabajo, más allá de la igualdad de funciones, es desigual, “vale” menos. Desde esa plataforma fundamental se podría asegurar que para el sistema, la mujer “vale” menos en toda su extensión. Ese menos, ocurre y transcurre como norma, como ley social en todo el mundo. Y, a mi juicio, esa matriz fundamental: el salario, contiene el germen simbólico más poderoso y eficaz para entender la segregación entre los géneros.
Por
Diamela Eltit