Basta de llamadas de compañías telefónicas para ofrecernos sus productos
Y pensar que las molestias que sufrimos son sólo la parte visible del brutal negocio que esconden los call centers, industria que esclaviza a sus trabajadores, que hasta la aprobación --este año- de una ley especial no dejaba ir al baño sin descuento de sueldo, podía negar el derecho a colación y dejar al arbitrio de los empleadores el salario que a fin de mes se iba a recibir.