No, no es una “nueva normalidad", es la misma pero más precarizada
Y es que lo esencial sigue igual: los trabajadores siguen con el mismo miedo, incluso ahora más grande, de perder sus trabajos, y el Estado sigue actuando mínimamente, con intervenciones esporádicas que solo se deben a esta crisis, sobre la base de las mismas lógicas. Por más que se posterguen algunas decisiones y se decida tratar de dar tranquilidad a la ciudadanía, lo cierto es que todo no es más que demorar lo que de siempre, lo mismo, la misma idea de que el capital está por sobre el ser humano que es capaz de generarlo.