¿Una nueva normalidad?
Mientras el gobierno y un sector importante del mundo político lamentaban nostálgicamente la pérdida de aquella anhelada normalidad, y ad portas de un proceso constituyente cuyo hito plebiscitario fue desplazado, la pandemia vino a instalar una cuota no menor de incertidumbre a la deriva de este proceso disruptivo iniciado el 18 de octubre. Como si el tiempo de la protesta y la impugnación se hubieran detenido, la agenda noticiosa, política y social giró a la amenaza del COVID-19, una amenaza cuyas dimensiones y efectos para la realidad chilena aún están por verse, pero que sin duda producirán una alteración radical de la agenda de preocupaciones sociales de aquí a un buen tiempo.
Por
Carlos Durán Migliardi