Sebastián, no nos cuides
Sólo de esto se trata: de darle a los cotizantes lo que es suyo y les pertenece: sus cotizaciones. Son adultos que decidirán retirar o no, dependiendo de las emergencias que estén viviendo. No necesitamos que Sebastián decida por nosotros ni cuide nuestras miserables pensiones futuras haciendo miserables nuestras vidas presentes. Gracias, pero no. Hagamos un trato, Sebastián: sigue disfrutando de tu riqueza y tus privilegios y déjanos a los demás en paz sobrevivir con nuestras cotizaciones. Me parece un buen trato, ¿no?
Por
Esteban Celis Vilchez