La FIFA enfrenta una de las mayores controversias de los últimos años luego que se conociera un proyecto impulsado por su presidente, Gianni Infantino, para crear una empresa privada que concentre los activos comerciales de las principales competiciones del organismo, incluido el Mundial de Fútbol.
La iniciativa generó inmediatas críticas desde el mundo del fútbol europeo y de exdirigentes del organismo, especialmente porque entre los potenciales inversionistas figura un fondo de inversión fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que ha alimentado cuestionamientos sobre la creciente cercanía entre Infantino y el mandatario estadounidense.
FIFA busca transformar el negocio del Mundial
De acuerdo con la investigación publicada por The Times, basada en información revelada inicialmente por el diario británico The Times, Gianni Infantino promueve la creación de una nueva sociedad denominada FIFA Forward Enterprise (FFE).
El objetivo consiste en trasladar a esa empresa los derechos comerciales y de explotación económica de las principales competiciones organizadas por la FIFA, entre ellas la Copa Mundial de la FIFA, el Mundial Femenino y otros torneos internacionales.
Posteriormente, la entidad vendería una participación minoritaria a inversionistas privados, permitiendo captar miles de millones de dólares para financiar proyectos futuros.
Según los antecedentes difundidos por diversos medios internacionales, la valoración inicial de la nueva compañía alcanzaría aproximadamente US$25.000 millones, mientras que la venta de una participación cercana al 20% podría reportar alrededor de US$5.000 millones.
El interés de un fondo ligado a la familia Trump
Uno de los aspectos que más controversia provocó fue el eventual interés de Thrive Capital, fondo de inversión fundado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner.
Las publicaciones coinciden en que no existe una propuesta para vender el Mundial ni sus derechos directamente a Jared Kushner. Lo que aparece en las investigaciones es el interés de un fondo de inversión vinculado a su familia en adquirir una participación accionaria de la futura empresa que administraría los activos comerciales de la FIFA.
En paralelo, JP Morgan actuaría como asesor financiero para estructurar la operación.
La revelación reavivó las críticas por la estrecha relación que Gianni Infantino ha mantenido con Donald Trump durante el desarrollo del Mundial 2026, donde el mandatario estadounidense ha tenido una presencia constante en distintas actividades oficiales.
UEFA cuestiona el proyecto de Infantino
Las reacciones no tardaron en llegar. La UEFA manifestó su preocupación por una eventual privatización parcial de los activos comerciales del fútbol mundial y advirtió sobre los riesgos que podría implicar para la gobernanza del deporte.
Desde el organismo europeo sostienen que un cambio de esta magnitud requiere amplios procesos de consulta y transparencia, debido al impacto económico y deportivo que tendría para las federaciones nacionales.
Diversos dirigentes consideran que incorporar inversionistas privados podría modificar las prioridades históricas de la FIFA y aumentar la presión para maximizar beneficios económicos por sobre el desarrollo deportivo.