El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves, poco antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso, en medio de la tormenta desatada por la intervención de Ueno bank, una entidad privada a la que ha sido vinculado y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas.
El mandatario del Partido Colorado (Asociación Nacional Republicana) asumió la presidencia el 15 de agosto de 2023. Sin embargo, desde la oposición, e incluso de su propio sector, lo acusaron de un mal desempeño y conflicto de intereses.
A través de un video publicado en sus redes, el ahora exmandatario comunicó su dimisión.
El escándalo político de Peña y el Ueno Bank
Peña tenía acciones con un valor nominal de 6.144 millones de guaraníes en el conglomerado Ueno Holding —las que aseguró vender en abril de 2025—.
El 31 de agosto de 2023, siendo esta una de sus primeras medidas como jefe de Estado, nombró al líder del directorio de esta entidad financiera, Carlos Carvallo, como presidente del Banco Central de Paraguay, tras recibir la aprobación del Senado.
Solo 83 días después de asumir, el Banco Central aprobó la transformación de Financiera Ueno en Ueno Bank, despertando la inquietud de la oposición, quienes sospechaban una irregularidad tras la aceleración de este proceso. La entidad logró convertirse en banco, captando millonarios fondos públicos del ISP que fueron desviados a intereses particulares por sus directivos.
Lo anterior provocó que su índice de solvencia cayera a una cifra crítica de 5,56%, menos de la mitad del mínimo legal, desatando su intervención y proceso de resolución que congela los activos y pasivos.