A pesar del revuelo social que ha generado, la presión inmobiliaria sobre el humedal Paicaví en la ciudad de Concepción no se detiene y suma un nuevo proyecto que se votará en la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de la región de Biobío este lunes 5 de octubre.
Se trata del proyecto Parque Solidario Sandra Oliva I y II, que contempla la construcción de 500 departamentos distribuidos en tres condominios con 13 torres de 5 pisos. Incluye 424 estacionamientos privados, más de 200 puestos para bicicletas, equipamiento, áreas verdes, locales comerciales y más.
El proyecto se suma a otras dos propuestas inmobiliarias que se buscan ejecutar sobre el mismo humedal. La que más controversia ha causado es el proyecto Fuentes de Aníbal Pinto I y II impulsado por el Minvu y aprobado por el Servicio de Evaluacion Ambiental (SEA). Este contempla la construcción de 350 departamentos en 19 edificios.
También existe otro proyecto que entró a tramitación ambiental en marzo de 2026 llamado Tucapel Bajo. En total, las iniciativas sumarían un total de mil departamentos construidos sobre el humedal Paicaví inserto en la trama urbana de la ciudad.
Concepción y el humedal Paicaví
Contra el proyecto inmobiliario ya aprobado, vecinos y la municipalidad de Concepción han presentado recursos de reclamación que se tramitan hoy en día en instancias administrativas y también en tribunales ambientales. Alegan que durante la evaluación ambiental no se tomaron en cuenta las observaciones ciudadanas que hablan sobre los servicios que entrega el humedal a la ciudad y el riesgo para las mismas viviendas a construirse en zona inundable.
Sostienen que los titulares del proyecto no presentaron suficientes estudios hidrológicos, no caracterizaron correctamente las especies en categoría de conservación en el humedal, no evaluaron adecuadamente el impacto de ruidos y vibraciones en la etapa de construcción, no descartaron el riesgo de inundaciones por la urbanización del predio y no demostraron que la variable climática haya sido efectivamente incorporada en la evaluación ambiental.
Al mirar el mapa satelital de Concepción, se pueden identificar a simple vista las pocas lagunas y humedales que quedan aún en la ciudad, totalmente rodeados de edificios. En el caso del humedal Paicaví, se trata del remanente de un sistema interconectado de humedales, asociado a un brazo antiguo del río Biobío que desembocaba en la bahía de Concepción.
Concepción es una de las ciudades que han sufrido los riesgos de construir viviendas sobre humedales. Un ejemplo emblemático de esto es el del condominio Brisas del Sol, donde algunas casas se hundieron tras el terremoto de 2010 por el fenómeno de licuefacción que afecta los suelos inundables y los humedales rellenados.
Humedales y presión inmobiliaria
Uno de los argumentos esgrimidos para este caso es que una parte importante de los departamentos que se construirían para estos proyectos son destinados para vivienda social, buscando reducir el déficit habitacional y entregar soluciones para personas dentro de la zona urbana y no en periferias o zonas alejadas.
Esta disputa entre el déficit habitacional y la protección de humedales se ha materializado durante este gobierno a lo largo del país a raíz de dichos del Ministro de Vivienda Iván Poduje, y del mismo presidente José Antonio Kast, tildando los humedales como "espacios que nadie usa".
Alcaldes de ciudades donde los humedales son parte clave de la trama urbana, como el de Puerto Varas o la alcaldesa de Valdivia, han salido al paso de las declaraciones destacando la importancia de los humedales para la seguridad de la ciudadanía al mitigar inundaciones, marejadas, contaminación y otros problemas. "La solución al déficit habitacional no es rellenar humedales y dejar a la gente en zona de riesgo", ha declarado por ejemplo la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann.