En un año de El Niño especialmente intenso, el desierto florido brota con una potencia inusual y llega incluso a Antofagasta, atrayendo turismo y estudio científico. A inicios de octubre, el Gobierno Regional de Atacama anunció una iniciativa para que se incorpore este fenómeno como patrimonio mundial de la humanidad por parte de la UNESCO.
En paralelo, el pasado 8 de octubre se celebró una audiencia en el Segundo Tribunal Ambiental, en que la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) busca invalidar el decreto supremo que creó el Parque Nacional Desierto Florido para proteger este fenómeno.
SONAMI ya había solicitado esta invalidación ante el Ministerio de Bienes Nacionales, pero el organismo rechazó la solicitud. Ahora, el gremio busca que el Tribunal Ambiental revierta esta decisión del ministerio y anule el decreto en su totalidad.
SONAMI y el desierto florido
Desde el gremio declaran que están a favor de la creación de un parque para proteger el fenómeno del Desierto Florido, pero buscan que se revise su extensión, ya que quedaron dentro cientos de concesiones mineras afectando también a medianos y pequeños propietarios.
Sostienen que la creación del parque genera una expropiación regulatoria al “impedir el ejercicio de derechos esenciales de propiedad minera sin compensación, afectando gravemente la actividad económica local”. También reclaman que el polígono incluye 13 mil hectáreas más que las propuestas por Conaf en el informe técnico de creación del parque.
Desde el Ministerio de Bienes Nacionales defienden la decisión y argumentan que la creación del Parque Nacional Desierto Florido responde a un proceso técnico continuo de más de dos décadas sustentado en el análisis de pisos vegetacionales, ecosistemas remanentes y representatividad ecosistémica. También recuerda que el polígono original se superponía con ocho faenas mineras regulares, lo que fue corregido para excluirlas.
Diversificar la matriz económica
La iniciativa para que el desierto florido sea reconocido como patrimonio natural de la humanidad por la UNESCO es levantada por el Gobierno Regional de Atacama y Más Chile Cultura, y busca integrar este fenómeno como parte de la estrategia de desarrollo de la región.
Según declara el gobernador, Miguel Vargas Correa, "no se trata de reemplazar la minería sino de diversificar nuestra matriz económica y construir nuevas industrias a partir de aquello que hace único al territorio". Busca que el desierto florido sea un articulador de turismo, ciencia, cultura, emprendimiento e innovación.