Un avance esperado por comunidades costeras y habitantes de zonas industriales comenzó a regir este martes 17 de junio. Se trata de la nueva Norma de Emisión de Olores para el Sector Pesquero, una regulación pionera en Chile que establece por primera vez exigencias específicas para controlar los olores generados por plantas de harina y aceite de pescado, además de instalaciones dedicadas a la producción de alimento para peces.
La medida, impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente, busca mejorar la calidad de vida de más de 138 mil personas que viven en áreas afectadas por este tipo de emisiones, al tiempo que promueve una modernización gradual de la industria pesquera.
¿Qué contempla la nueva norma de olores para el sector pesquero?
La regulación se aplicará a 32 plantas distribuidas en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Biobío, Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes.
Entre sus principales exigencias, la normativa establece límites concretos para las emisiones odoríferas. Las instalaciones existentes que aún no han incorporado sistemas de control deberán disminuir sus emisiones de olor en un 70% dentro de un plazo de cuatro años.
Por otra parte, aquellas plantas que ya cuentan con tecnologías de abatimiento tendrán que demostrar que generan un impacto máximo de cinco unidades de olor (percentil 98), mientras que las nuevas instalaciones deberán cumplir un estándar aún más estricto, con un límite de tres unidades de olor (percentil 98).
Además, la norma incorpora una serie de buenas prácticas operacionales destinadas a prevenir y controlar la generación de olores durante el funcionamiento diario de las plantas.
Ministerio destaca mejora en calidad de vida y competitividad
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, destacó que la nueva regulación busca compatibilizar el crecimiento económico con la protección ambiental.
“Queremos que la industria pesquera siga creciendo, pero de forma sostenible. Por eso esta regulación entrega certeza y gradualidad para que las empresas incorporen tecnología y mejoren sus procesos. El resultado son más de 138 mil personas con mejor calidad de vida y un sector más moderno y competitivo”, señaló la autoridad. “Queremos que la industria pesquera siga creciendo, pero de forma sostenible. Por eso esta regulación entrega certeza y gradualidad para que las empresas incorporen tecnología y mejoren sus procesos. El resultado son más de 138 mil personas con mejor calidad de vida y un sector más moderno y competitivo”, señaló la autoridad.
Asimismo, explicó que los plazos establecidos buscan hacer viable la implementación de las mejoras tecnológicas necesarias para reducir los impactos en las comunidades cercanas.
Un proceso iniciado en 2019
La elaboración de la norma comenzó en 2019 y contempló un amplio proceso técnico y participativo. Durante su desarrollo se realizaron siete reuniones del Comité Operativo y cinco del Comité Operativo Ampliado, con participación de representantes del sector productivo y gremial.
A ello se sumó una consulta pública que recibió 120 observaciones ciudadanas, las cuales fueron consideradas en la versión final de la regulación.
Fiscalización estará a cargo de la SMA
La supervisión del cumplimiento de la nueva normativa recaerá en la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), organismo que deberá publicar las instrucciones para el reporte de información por parte de las empresas reguladas.
En paralelo, el Ministerio del Medio Ambiente anunció que continuará desarrollando actividades de difusión y acompañamiento técnico para facilitar la implementación de las nuevas exigencias durante el período de adecuación.
Con esta medida, Chile suma una nueva herramienta para enfrentar uno de los problemas ambientales más recurrentes en diversas localidades costeras: los olores molestos asociados a la actividad industrial pesquera, un factor que durante años ha generado conflictos entre comunidades y empresas.