Permitir la caza de lobos marinos para ayudar a la pesca es una propuesta que analiza la Subsecretaría de Pesca y que ha despertado polémica en el país. Pero voces científicas alertan que la medida podría ser incluso contraproducente para la pesca.
“Las interacciones entre los lobos marinos y la pesca son un problema real, que hay que abordar y que se está abordando con distintas medidas. Pero los estudios y modelaciones que hemos hecho muestran que cazar lobos marinos no tendría un impacto económico significativo, e incluso puede reducir la biodiversidad y abundancia de peces”, afirma la bióloga de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaíso, Maritza Sepúlveda.
Según explica la científica, los lobos marinos cumplen un rol ecológico como depredadores tope, por lo que controlan a otros depredadores menores que compiten entre sí. Algunas de estas especies son especies más dominantes que otras, y al dejarlos sin el control del lobo marino, podrían eliminar a las otras especies, afectando la diversidad y abundancia de peces.
Sepúlveda sostiene que el lobo marino roba peces de los barcos justamente porque está respondiendo a la escasez de recursos que hay producto de la sobreexplotación pesquera. “Hemos visto lobos comiendo incluso presas que no son ideales o que son difíciles de comer como la sierra o hasta estrellas de mar, que nunca habíamos visto en la dieta de estos animales”, declara.
Lobos marinos y pesca
Para reducir las interacciones entre los lobos marinos y los barcos de pesca, se han detectado algunas prácticas que se pueden modificar. Por ejemplo, la costumbre de faenar los peces en el mismo barco y tirar las tripas, lo que atrae aves y lobos marinos, o la costumbre de alimentar a los lobos en las caletas, lo que los acostumbra a interactuar con humanos para obtener comida.
En algunos casos también se ha experimentado con instaurar cierres temporales de ciertas áreas en épocas especiales, para reducir las interacciones entre la pesca y los lobos marinos, lo cual también puede tener un impacto económico que debe ser evaluado.
Sepúlveda además recuerda que, a escala internacional el mundo de la pesca está transitando hacia el lado contrario, y cada vez más mercados exigen certificaciones ambientales de la pesca, para asegurar que se hace reduciendo la captura incidental y la sobreexplotación, por lo que esta medida de caza de lobos podría ser incluso perjudicial para las exportaciones.
La científica llama a atacar de forma integral la sobreexplotación de los recursos pesqueros como la merluza, con vedas más extensas y otras medidas basadas en la ciencia y de forma planificada para mantener la actividad económica para el presente y también para el futuro.
Los lobos marinos que habitan en Chile son nativos de sudamérica y, aunque el último censo se hizo en 2019 y mostraba una población estable, fueron muy afectados por los brotes de gripe aviar de los últimos años, sin que exista información actualizada sobre el nivel de afectación.