ver más
Sostenibilidad

Turismo sustentable en Chile: Un recorrido en tren a por los vinos orgánicos del valle de Colchagua

El Tren Sabores Alto de Colchagua conecta Santiago con Viña Casa Silva, una de las primeras tres viñas de Chile en certificar el 100% de sus viñedos bajo estándares de sostenibilidad, uniendo enoturismo y movilidad ferroviaria sustentable.

Por Matias Rojas 28 de marzo de 2026 - 07:00

Tren Sabores Alto de Colchagua parte a las 10:20 desde Estación Central con música en vivo, degustaciones a bordo y el Valle de Colchagua como destino. En poco más de una hora, el paisaje de autopistas y edificios cede su lugar a viñedos y cerros. Al llegar a San Fernando, un pie de cueca da la bienvenida. Lo que sigue es una tarde dentro de una de las viñas chilenas más antiguas y premiadas del país.

El viaje forma parte del lanzamiento de la nueva temporada de Trenes Turísticos de EFE Central, una iniciativa que articula dos sectores que Chile ha consolidado ante el mundo: el turismo ferroviario y el enoturismo. En un país largo y diverso, el tren ha sido históricamente un símbolo de conexión; su reactivación en clave turística permite no solo recuperar patrimonio, sino también proyectar una imagen renovada hacia el exterior.

EFE Central transporta más de 23 millones de pasajeros al año en la ruta Alameda-Nos y más de siete millones en el trayecto Alameda-Rancagua-San Fernando. La gerenta de pasajeros de la empresa, Paula Fernández, explicó en conversación con El Desconcierto que la apuesta turística va más allá del transporte. "Hemos trabajado fuertemente con las comunidades y proveedores locales para tener marcas que representen nuestra identidad cultural y desechos lo más ecológicos posible", señaló. "El servicio turístico en tren es una experiencia en sí misma. No somos comparables a ninguna otra experiencia con otro medio de transporte", agregó.

En ese sentido, dos de los servicios regulares de la red —Alameda-Nos y Alameda-Rancagua— operan con tracción 100% eléctrica, mientras que el trayecto Alameda-Chillán funciona en modo bimodal. El tren turístico, por su parte, utiliza material ferroviario patrimonial reacondicionado: una apuesta que combina la nostalgia del viaje en tren con estándares modernos de experiencia.

Viña Casa Silva: referente del enoturismo sustentable

Desde San Fernando, un bus traslada a los visitantes hasta el corazón del Valle de Colchagua, donde Casa Silva cultiva la tierra desde 1887. Seis generaciones de la misma familia han mantenido la operación en el mismo valle y bodega centralizada de Angostura. La viña es reconocida como la más premiada de Chile en lo que va del siglo XXI y tiene como cepa emblema al carmenere, la uva que encontró en los suelos de Colchagua su expresión más reconocida a nivel internacional.

El recorrido incluye una visita guiada por los viñedos, la historia de la familia y los procesos que definen cada botella. El punto más notable es la bodega subterránea, donde la humedad constante y la oscuridad permiten la guarda en barricas de roble francés y americano. Es en ese espacio donde el vino descansa, se oxigena y adquiere los taninos que definen su perfil. Luego, a las 14:30 horas, un almuerzo maridado cierra la visita antes del regreso en tren a las 17:30 h, esta vez con música en el llamado Disco Tren, para arribar a Santiago cerca de las 19:00 h.

¿Qué es el Código de Sustentabilidad Wines of Chile y cómo se aplica en la producción de Casa Silva?

Toda esa experiencia está encuadrada en un marco de certificación formal. Casa Silva está adscrita al Código de Sustentabilidad Wines of Chile, un sistema de auditoría anual que evalúa cuatro áreas: campo, bodega, impacto social y turismo. "Cada una de nuestras botellas tiene ese código, que es el compromiso que tenemos como país para ser responsables frente al medio ambiente y también a la sociedad", explicó Paulo Sommaruga, gerente de marketing de Casa Silva, en entrevista con este medio.

En la práctica, ese código impone restricciones sobre los insumos del campo y los materiales de empaque, obligando a pensar más allá de los réditos económicos. Un ejemplo concreto es el tratamiento del orujo, el residuo sólido que queda tras el proceso de vinificación. En lugar de desecharlo, la viña lo reintegra al suelo como nutriente. La mayoría de sus campos opera además con riego por goteo, lo que reduce de manera significativa el consumo hídrico.

Sin embargo, Sommaruga advirtió que el cambio climático representa una amenaza creciente para la producción. Las lluvias fuera de temporada y la crisis hídrica son variables que el sector monitorea de forma permanente. "Si no se adelantan los procesos, la uva se pudre. Perdemos producción", puntualizó. Esa presión empuja a la industria a anticipar cosechas y a perfeccionar los sistemas de riego para no perder lo que la tierra tardó un año en producir.

El viaje forma parte de un programa más amplio de EFE Central que busca reactivar el patrimonio ferroviario y conectar la región Metropolitana con valles y destinos del centro-sur. En Chile, el tren y el vino no son dos mundos separados: uno lleva al otro, y los dos juntos dicen algo sobre cómo el país quiere mostrarse al mundo.

Diseno sin titulo - 2026-03-27T122355.495
Diseno sin titulo - 2026-03-27T122408.810
Diseno sin titulo - 2026-03-27T122419.474
Diseno sin titulo - 2026-03-27T122435.356
Diseno sin titulo - 2026-03-27T122446.104
Temas
Sigue leyendo

Te Puede Interesar